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48º FESTIVAL DE VALLADOLID

El filme afgano 'Osama' y el iraní 'Sangre y oro' ganan la Espiga de Oro

Anoche, en la sesión de clausura de la Seminci, hubo un reparto de premios, en general, equilibrado. Fue galardonada con la Espiga de Oro, máximo premio, la conmovedora Osama, de Siddiq Barnak, primera película del Afganistán posterior a la guerra. Compartió con ella el primer premio el durísimo filme iraní Sangre y oro, de Jafar Panahi. El español Daniel Guzmán obtuvo con Sueños la Espiga de Oro al mejor cortometraje.

La cuarta gran vencedora de la noche fue la estadounidense Sofia Coppola, que, además de ganar el siempre codiciado Premio de la Crítica Internacional, se llevó el Premio Pilar Miró, que la Seminci destina a los nuevos realizadores. Su hermosa y elegante comedia Lost in Translation sitúa a esta joven cineasta en la punta de lanza de la aventura futura del cine norteamericano.

Hubo una acertada mención especial para la película española Astronautas, escrita y dirigida por Santi Amodeo, que, aunque defectuosa y con el metraje hinchado, tiene ese algo que distingue al cine genuino del simulado.

Otra indiscutible película triunfadora es la excelente comedia del alemán Wolfgang Becker Goodbye, Lenin!, que ganó el Premio Especial del Jurado y vio avalada esta distinción con su triunfo en el Premio de la Juventud y Premio del Público, compartido con Las invasiones bárbaras, del canadiense Denys Arcand. Es éste un premio que se decide por votación de los espectadores y que organiza el periódico El Norte de Castilla.

El premio de interpretación femenina fue para la australiana Helen Buday, por su difícil y expertísima aportación a El proyecto de Alexandra, violentísimo y truculento filme de Rolf de Heer. El correspondiente al mejor actor fue para el británico Jamie Sives, que en Wilbur quiere

suicidarse, dirigido por la danesa Lone Scherfig, logra una composición muy rica y, prestándose su personaje a la exageración, derrocha sobriedad, comedimiento y elegancia.

Lo menos convincente de la lista de premiados fue el doblete alcanzado por la película noruega Kitchen Stories, dirigida por Bent Hamer, que, por un lado, se llevó el premio a la mejor fotografía, que sin duda se merece, y, por otro, ganó la Espiga de Plata, que sobre el papel es el segundo galardón en importancia, lo que es excesivo para un filme sin duda muy original pero lleno de arritmias y sobrevalorado. En la lectura de la lista de premiados ante un par de centenares de periodistas acreditados, todos los galardones fueron refrendados por aplausos más o menos intensos, salvo éste, que topó con un absoluto silencio.

El Jurado Internacional que confeccionó esta lista de premios estaba compuesto por el periodista y crítico de cine italiano Luciano Barisone, el actor argentino Eduardo Blanco, la actriz mexicana Diana Bracho, el actor español Roberto Enríquez, el director norteamericano Charles McDougall, la escritora española Soledad Puértolas y la directora francesa Marie Vermillard.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de noviembre de 2003