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"Nos hacen cargar sacos"

Todos los jugadores de la Liga española emigrantes a Italia en el último decenio han fracasado

"Nos hacen cargar sacos", se quejaba con amargura Iván Helguera. "Lo peor es el entorno", suspiraba Javi Moreno. "La gente es un poco triste", se lamentaba Luis Helguera. "La comida es mucho peor que en España", comparaba José Mari. Son sólo cuatro ejemplos de futbolistas criados en la Liga española que no cuajaron en Italia. El principal motivo esgrimido es que su fútbol es "rácano, muy físico y muy táctico".

- Mendieta. Su traspaso al Lazio fue el acontecimiento del verano de 2001. El Valencia lo tasó en 48 millones de euros para el Calcio y en 60 para el Madrid, que también le pretendía. El centrocampista vasco jugó poco y como lateral derecho en su primer curso. Al siguiente, el Lazio se lo cedió al Barça. Ahora sigue en préstamo, pero esta vez en el modesto Middlesbrough, inglés. En julio pasado amplió su contrato con el club romano por dos años a cambio de rebajar su ficha, de cerca de cuatro millones de euros, en un 40%.

- De la Peña. El buda rapado e incomprendido, que siempre quería ser el protagonista del último pase, se marchó al Lazio en 1998. Jugó 15 partidos, entre suplencias y choques menores. No marcó ningún gol y le pasaportaron al Marsella. Repescado por el Barça, fue despedido y aún colea su indemnización. Este verano, tras jugar cedido en el Espanyol, se quedó en el paro.

- José Mari. El Milan puso sobre la mesa 21 millones de euros para llevarse al sevillano en 1999. "Tuve mala suerte. Me lesioné mucho", comentó al regresar a España la temporada pasada, al Atlético de nuevo. En tres temporadas en el Calcio jugó 36 partidos y apenas marcó tres goles.

- Kovacevic. El serbio se granjeó una sólida fama de goleador en España, donde marcó 36 goles en 88 encuentros de la Liga. El Juventus llamó a su puerta y el olfato del delantero desapareció. Once goles en 47 encuentros y una aportación intermitente facilitaron su regreso a la Real Sociedad, en la que en la campaña pasada se reencontrño consigo mismo y anotó 20 tantos.

- Javi Moreno. El delantero valenciano estrenó billete europeo e internacionalidad con el Alavés que perdió la final de la Copa de la UEFA. Esa temporada, la de 2001, acabó con 22 goles. El Milan se fijó en ese futbolista potente, muy rápido y goleador. "No fui feliz", resume ahora el ariete, que lleva dos años penando; "me pasaba el tiempo en la grada".

- Iván Helguera. El central del Madrid se marchó al Roma, procedente del Albacete, en 1997. Jugó ocho partidos y regresó a España, al Espanyol. Al curso siguiente lo fichó el Madrid. "Allí todo era físico y táctico", se quejaba. Junto al centrocampista cántabro, también fracasó en el conjunto romano César Gómez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de septiembre de 2003