Los misterios de la jerga del parqué

Caballeros blancos y negros. Hora bruja. Pipos. Jumbos. Chicharros. Todas estas palabras están aceptadas por la Real Academia Española, pero si su asesor bursátil las utiliza, echar un vistazo al diccionario no solucionará sus dudas.

Los pequeños inversores que se acercan a la Bolsa tienen problemas a la hora de entender la jerga financiera. Un pipo, por ejemplo, es un ave trepadora o un botijo para la Academia. En el parqué, sin embargo, un pipo es un punto básico, es decir, una centésima de punto. Hay otras expresiones, sin embargo, que son mucho más fáciles de entender. Si el mercado está matao, la respuesta es simple: ni se compra, ni se vende.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS