El tobogán de los parques de ocio

Las instalaciones temáticas españolas, lastradas por las deudas, modifican su estrategia para atraer a más público y aumentar el gasto medio por visitante

La montaña rusa es la atracción estrella de los parques de ocio, y además dibuja perfectamente el perfil de este negocio: sus ingresos y beneficios suben y bajan, y nunca se sabe cuándo, ya que depende de infinitos factores como el clima, el turismo, el precio de las entradas e incluso las zonas en sombra.

Los parques españoles están, en este momento, esperando subir la cuesta. Lastrados por un endeudamiento excesivo y una coyuntura económica desfavorable, ninguna de las empresas propietarias de los cuatro grandes complejos temáticos que existen en España -Port Aventura, Isla Mágica, Terra Mítica y la Warner- ha alcanzado el punto de equilibrio.

Los parques intentan ahora diseñar una nueva estrategia para elevar el gasto medio por visitante. Éste es un negocio con costes fijos y muy elevados, pero ingresos variables. Por eso, los gestores de Parques Reunidos han puesto en marcha un bono por el que pretende aumentar las visitas a sus parques aun reduciendo el precio de las entradas. Los mayores ingresos de un parque provienen del comercio y la restauración. Una mayor afluencia significa más gasto y, por tanto, mayor rentabilidad.

Los parques, en todo caso, suponen un buen negocio para la zona en la que se sitúan, ya que incrementan el turismo y el empleo. Los cuatro gobiernos de las autonomías donde se encuentran los grandes parques participan en su accionariado.

Los parques temáticos españoles (Port Aventura, en la fotografía) diseñan nuevas estrategias para ganar clientes.
Los parques temáticos españoles (Port Aventura, en la fotografía) diseñan nuevas estrategias para ganar clientes.

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