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El Leganés acepta de mala gana cubrir la deuda del Compostela

El Leganés vuelve a la Segunda División ante la incapacidad del Compostela de hacer frente al importe que adeuda a sus jugadores. Al igual que el cuadro gallego, el Oviedo tampoco logró salvarse, pese a la moratoria que le había dado la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) hasta la medianoche de ayer para que solucionara el problema. El regreso del Leganés, sin embargo, no será efectivo hasta el próximo 6 de agosto, fecha en la que deberá hacerse cargo de la deuda del Compostela, estimada en poco más de un millón de euros.

El gerente de la entidad madrileña, José Ricardo Fernández, aseguró ayer a este periódico que "el club ya está haciendo las gestiones para abonar esa cuantía económica". "Creo que no va a haber ningún problema", añadió. Sin embargo, Fernández considera "aberrante y chocante" este requisito. "Es injusto que el Leganés, un club saneado, tenga que asumir la deuda de otro club. Esto viene a redundar en la discriminación que sufren los clubes modestos", apuntó el directivo.

La posibilidad de regresar a Segunda nunca la desecharon los directivos del equipo madrileño, que durante toda la pretemporada enfocaron sus gestiones hacia un hipotético ascenso por la vía de los despachos. Primero, según explicó ayer Fernández, la directiva cubrió la deuda de sus jugadores, ya que nueve miembros de la plantilla interpusieron una denuncia ante la AFE por impago de la ficha. "El pasado 16 de julio el Leganés acabó con la deuda. Y no sólo pagamos a los nueve que denunciaron al club, sino a toda la plantilla", subrayó Fernández.

El Oviedo, a Tercera

Las deudas lograron llevarse por delante a un histórico como el Oviedo. El problema final que impidió el acuerdo entre los directivos y los jugadores, que estuvieron reunidos toda la tarde, residió en la falta de seguridad que a éstos les ofrecía el aval mancomunado, por valor de 1,5 millones de euros, que les presentó el club. De este modo, el Oviedo, descendido a Segunda B en el último curso, cayó hasta Tercera. Un puñado de aficionados increpó a los jugadores a la salida de la infructuosa reunión.

Fue el cuadro asturiano la víctima más ilustre de la crisis económica que atraviesa el fútbol español, fruto de la cual la AFE registró esta temporada el récord de denuncias por impago a los jugadores. El pasado jueves, los clubes todavía tenían que abonar un total de 24 millones de euros, el importe de la deuda a 419 futbolistas. Al final, se consumaron los descensos del Compostela, el Oviedo y el Aurrerá, mientras lograban salvarse en el último instante el Logroñés, el Cartagonova, el Hércules, el Jaén y el Orihuela.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de agosto de 2003