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Entrevista:MARCHENA | Jugador del Valencia que marcará hoy a Zidane | FÚTBOL | La jornada de Liga

"La Real merece la Liga"

Valencia
Sólo cuatro jornadas por delante: apenas 12 puntos en juego. Es la fase decisiva y ya no hay margen para enmedar los errores. El Deportivo, por ejemplo, cometió uno muy grande en la pasada al perder en Riazor frente al Valencia y hoy, para reimpulsar sus aspiraciones al título de la Liga, sueña con que el equipo de Rafa Benítez derrote igualmente al Madrid. Claro que él tampoco afronta un duelo fácil: nada más y nada menos que el clásico gallego y con el Celta optando a meterse en la cuarta plaza de la Champions. A su vez, la Real Sociedad, que visitará mañana al Málaga, confía tanto en el tropiezo del Deportivo como en el del Madrid. Y, a todo esto, el Rayo podría ser ya esta noche un segunda.

Franz Beckenbauer. Nada menos. Ése fue el aval con el que Carlos Marchena lanzó hace cuatro años su aventura futbolística. El legendario defensa alemán le vio jugar en Nigeria, en el Mundial sub 20 que ganó España, y sentenció: "Tiene cosas mías. Me gusta". Halagos que Marchena desmitifica rápidamente: "Yo no he visto vídeos de Beckenbauer. Es muy antiguo. Lo que dijo sobre mí me halaga, pero es una anécdota más".

Marchena emprendió una prometedora carrera en el Sevilla, se atascó en el Benfica y ahora, a sus 23 años, ha alcanzado cierta madurez en el Valencia, en el que hoy se encargará de secar al madridista Zidane. Un partido para el que hay dudas sobre la participación de Cañizares y Ayala, con gastroenteritis. En el lado madridista, Zidane, ayer, advirtió: "Mestalla será la gran prueba para saber si vamos a ganar la Liga".

Salvando las distancias, si Beckenbauer jugaba tanto de libero como de medio centro, algo de eso le ocurre a Marchena, que hoy cubre la baja de Albelda. Su técnica y su potencia se lo permiten. Aunque haya dudas sobre su capacidad como centrocampista. "Me siento cómodo en esta posición. Lo que no me gusta es jugar un partido y tres no. No he tenido continuidad", se queja el valencianista.

¿Es rápido? "No me veo una bala, pero tampoco lento". ¿Y duro? "Voy a todas por el balón y, a veces, puedo dar alguna patada que otra". Natural de Cabezas de San Juan, llegó a la escuela del Sevilla a los diez años. Allí le acunaron como si fuera un diamante. Y como tal lo vendieron. El Benfica pagó por él seis millones de euros. "El Sevilla se precipitó porque quería liquidez rápido y fui al primer equipo que llegó", recuerda. Lo pasó mal en Portugal. "Aprendí a valorar las cosas y a querer el fútbol español". ¿Fracasó? "No. Jugué un montón de partidos, tuve una lesión y metí dos goles. Fue un año problemático para el benfiquismo, con dos presidentes, tres técnicos y un equipo muy joven para un club tan grande".

Siempre le gustó sacar el balón jugado de atrás. De ahí que sus referencias fueran Hierro y Djukic, con quien ha coincidido las dos últimas temporadas en Mestalla. Llegó de rebote al Valencia, en un canje por Zahovic. Y fue recibido con indiferencia. "Tengo que agradecer la confianza que me dio al traerme Javier Subirats [ex secretario técnico del Valencia]".

Ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, aunque no estuvo en su mejor versión. "Tuve algún problemilla físico, pero disputé casi todos los partidos. Y fue una experiencia inolvidable por los compañeros, el equipo, la ciudad y el entrenador, que se portó muy bien y nos supo comprender. Iñaki Sáez sabe lo que necesita el jugador en cada momento". El ascenso de categoría de Sáez trajo consigo el de Marchena, que ha sido seis veces internacional absoluto. Le costó mucho más convencer al técnico valencianista, Rafa Benítez. "Creo que no me conocía y, poco a poco, me va conociendo".

"La Real Sociedad merece la Liga", afirma el jugador del Valencia, que da el nombre de dos delanteros que le gustan. "Raúl es muy completo, pero quien más me ha sorprendido es mi compañero Sánchez: es muy listo".

Marchena entró en la historia de la Liga al ser expulsado en el minuto 1, ante Osasuna, hace un mes, en Mestalla. El defensa del Valencia estudia Turismo y, cuando termine, quiere empezar Psicología. Lee libros de autoayuda y se relaja dibujando. Estuvo en contra de la guerra de Irak y se lamenta de la indiferencia que hubo en el colectivo futbolístico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de mayo de 2003