Testigos confirman que el hospital de Melilla tardó tres horas en atender al bebé agonizante
"Fue una noche de pesadilla, con aquella niñita sin parar de llorar, muriéndose, mientras a la madre no la dejaban entrar". Éste es el relato de uno de los dos testigos que afirman que la noche del sábado 26 de agosto el personal de urgencias del Hospital Comarcal de Melilla dejó durante tres horas sin atender a un bebé que agonizaba en brazos de su madre en la sala de espera. Los testigos, Karim Mohamed Mohamed y Miriam Mohamed Franco, reconocen, además, que la madre, una marroquí de 34 años, fue expulsada dos veces cuando, desesperada por el estado de su pequeña, intentó entrar en la sala médica. Este relato, que apoya la denuncia presentada por la madre tras la muerte esa noche de su hija, contradice la versión del hospital, que sostiene que tardó una hora y media en atender a la pequeña.


























































