Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:FLAMENCO | Guadiana y Pepe Habichuela

Sinceridad

Fue sincero Guadiana cuando, después de cantar por granaínas, explicó que este tipo de cantes él los hace raramente, y que tenía mucho que aprender aún sobre ellos. Supongo que se refería también a los de Levante que había hecho anteriormente. Son familias estilísticas que quedan muy lejos ya -y no sólo geográficamente, sino también y sobre todo en el ánimo de los intérpretes- de la tierra extremeña en que el cantaor vio la luz y mamó el cante. "Uno es-tá siempre aprendiendo", concluyó.

Tiene razón. En el caso de Guadiana, es obvio que los géneros de compás son los que domina con autoridad y un mejor conocimiento. Es el cante que impregna los ambientes flamencos de Extremadura, y, aunque él vino joven a Madrid, aquí los extremeños han seguido formando como una amplia familia muy unida, y en ella este clan de los Porrina es el núcleo fuerte.

Flamenco San Isidro 2003

Cante: Guadiana. Toque: Pepe Habichuela. Sala Clamores. Madrid, 15 de mayo.

Sinceridad

Oímos, pues, el mejor cante de Guadiana por soleares, por tientos/tangos, por bulerías, por alegrías, incluso por siguiriyas. El cantaor se encuentra cómodo en ellos, los siente como base de su personal naturaleza flamenca, y a la hora de expresarse en ellos lo hace con verdad, con la misma sinceridad que puso en las palabras a que me he referido antes. Guadiana es de los cantaores que aún hoy siguen manteniéndose fieles a una forma de cantar absolutamente ortodoxa, sin veleidades que a nada conducen, aunque ciertamente introduce en sus cantes acentos propios que los personalizan.

Tuvo al lado, y ello sin duda fue muy importante para llevar a buen puerto el recital, a un maestro del toque que se llama Pepe Habichuela. El diálogo entre cante y guitarra tuvo en todo momento marchamo de elevado rango. Los dos artistas se conocen bien y se entienden bien, y ello se traduce indefectiblemente en un gratificante nivel de acierto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de mayo de 2003