Una bomba destroza la discoteca de la familia del empresario asesinado por ETA
Un mes y dos días después del asesinato del empresario vasco José María Korta, ETA destruyó ayer la discoteca de su familia, en el alto de Itziar (Guipúzcoa). A las 10.55, un potente artefacto explosivo voló el techo del inmueble y causó graves daños en su estructura; no hubo víctimas porque la discoteca estaba cerrada. El matrimonio que se ocupa de su mantenimiento, que a esa hora se encontraba en el local, fue atado a un árbol, a unos dos kilómetros de distancia, por los encapuchados que colocaron la bomba. El presidente del PNV de Guipúzcoa, Juan Mari Juaristi, aseguró que el atentado "tiene ribetes de venganza mafiosa", ya que los dueños de la discoteca, Narciso y Oier Korta, tío y sobrino del empresario asesinado, se han caracterizado por exigir responsabilidades a HB por el crimen. "Si tanto sentís el atentado, ¿por qué no mandáis un telegrama a ETA?", le espetó Oier al alcalde de Zestoa, de EH, tras la muerte de su tío. "ETA quiere silenciar nuestro clamor con este atentado intimidatorio", dijo ayer Javier Korta en nombre de la familia. Por su parte, HB confirmó que se presentará a las próximas elecciones autonómicas, pese a su retirada del Parlamento vasco.


























































