Reportaje:FÚTBOL | Liga de Campeones: ida de los cuartos de final

El poder contra la necesidad

El Juventus, el líder del calcio, aguarda a un Barça tan ilusionado como lleno de urgencias

El líder incontestable del calcio recibe hoy al equipo récord de la Copa de Europa. Desde una perspectiva optimista, el partido entre el Juventus y el Barça llega que ni pintado, muy abierto, largamente alentado desde Turín y aceptado como un mal menor en el Camp Nou, donde ya no se sabe qué le conviene más al Barça. Atendiendo al mal paso de los azulgrana en la Liga y al trastabillear de los bianconeros en la Champions, la eliminatoria tiene menos gancho, que no interés, del presupuestado. De ahí que sea difícil predecir qué partido saldrá de Delle Alpi, un estadio que, por otra parte, no dice ni fu ni fa.

La Vecchia Signora va servida. Llevaba tiempo pidiendo que le tocara el Barça. Así que no se queja por la baja de Trezeguet ni por la duda de Nedved, por no hablar de la puesta a punto de Del Piero, lastimado, aunque ya recuperado de una lesión.

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"¿Cuántos puntos lleva el Barcelona?", se preguntaba ayer Lippi. "¿Le sacamos 24 si comparamos las dos Ligas?", añadía el técnico italiano sin reparar que ésa es la distancia que separa al Barça del Madrid. "En siete años he tenido siete Juventus y éste no es el mejor en cuanto a técnica y calidad, pero sí el más fuerte en carácter y espíritu de sacrificio. Hemos ganado muchos partidos sólo porque queríamos", exponía.

Lippi admite incluso que "el Barça juega de forma más atractiva", pero avisa de que "el Juventus es más resolutivo". Y es por ello que la baja de Trezeguet se adivina como relevante porque es el punto y final de un equipo en el que Nedved y Del Piero se mezclan hasta desequilibrar a cualquier rival mientras los demás guardan su propio campo. El francés no tiene recambio: Salas ha sido operado, Di Vaio sale de una lesión y el ex sevillista Zalayeta es la única alternativa. Nedved parece recuperado o, al menos, ningún tifosi se imagina al Juventus sin el checo, un centrocampista rompedor y con gol. Los focos, de todas maneras, siguen a Del Piero, muy excitado para el partido, reflejo del espíritu del equipo, en el que 17 de 27 jugadores son italianos. Experto en la defensa, el Juventus tiene un poder ofensivo suficiente para endurecer al Barça tras la derrota en Villarreal si quiere tener opciones.

Antic sabe que su equipo fácilmente se parte por la mitad y que obra según el marcador. Suele ser imparable con un gol a favor, pero tampoco sabe remontar un tanto en contra, salvo en Leverkusen, donde Riquelme y Saviola revolcaron al Bayer. Al parecer, Riquelme seguirá como fijo aunque sea como volante zurdo, con la incomodidad que le supone y las lagunas defensivas que genera. Antic quiere blindarlo con Reiziger y confía en que Overmars ataque a Zambrotta. De su desborde y la movilidad de Saviola frente a Ferrara y Montero, dos centrales expertos y poco ágiles, dependerá el Barça.

La victoria del Manchester en Delle Alpi o los cuatro goles que en dos partidos le metió el Deportivo pueden servir de guión al Bar-ça. Ante un rival organizado, los azulgrana necesitan el balón. Hay que circular bien para evitar el atropello bianconero y tirar diagonales a las espaldas de los zagueros, amantes del juego frontal. "Hay que meter por lo menos un gol", insiste Saviola. "Confiamos en marcar", agrega Antic, "pero sin hacer concesiones. Ellos no perdonan". Más que el juego, al Barça le avala un registro: 13 victorias y un empate en la Champions, su fe de vida este año. "No importa cómo llegas; sólo, cómo sales de una eliminatoria", replica Lippi para animar al Juventus, que siente todo su poder ante un Barça más ilusionado y necesitado que nunca.

Juventus: Buffon; Thuram, Ferrara, Montero, Zambrotta; Camoranesi, Tacchinardi, Davids, Nedved; Del Piero y Zalayeta.

Barcelona: Bonano; Gabri, Puyol, De Boer, Reiziger; Motta; Overmars, Xavi, Riquelme; Kluivert y Saviola.

Radomir Antic, sonriente, durante el entrenamiento.
Radomir Antic, sonriente, durante el entrenamiento.REUTERS
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