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Crónica:FÚTBOL | La jornada de Liga

De Nigris rescata al Villarreal ante el Rayo

De Nigris llegó y besó el santo. Se trata de un mexicano desconocido en el fútbol español, pero no para Benito Floro, que le hizo debutar en el Monterrey. El Villarreal agonizaba con un triste empate y con escasos argumentos para revertir la situación. Quedaban 20 minutos cuando salió al terreno de juego y, a falta de tres, De Nigris cazó un balón colgado al área y lo cabeceó a la red. Un gol que aleja momentáneamente al Villarreal de la zona caliente y, de paso, hunde más si cabe a un triste Rayo.

Con un juego pausado por parte del Villarreal y sin un atisbo de algo que se parezca a un equipo de fútbol por parte del Rayo, llegó el gol de Guayre, recuperado milagrosamente en siete días de un esguince de rodilla. El estado depresivo del Rayo quedó retratado en el gol del canario, con la participación desafortunada de Onopko. Si en la anterior jornada el ruso marcó en su propia puerta ante el Valencia, ayer invitó a Guayre a que tuviese un momento de gloria.

VILLARREAL 2 - RAYO 1

Villarreal: Reina; Belletti, Quique Álvarez, Ballesteros, Arruabarrena; Guayre (Javi Venta, m. 74), Josico, Farinós (De Nigris, m. 70) Jorge López; Víctor (Calleja, m. 60) y Palermo.

Rayo Vallecano: Segura; Mario (Bolic, m. 89), De Quintana, Onopko, Dorado; Iriney, Mora (Helder, m. 86); Camuñas (Luis Cembranos, m. 46), Peragón, Michel; y Bolo.

Goles: 1-0. M. 22. Guayre se aprovecha del despiste de Onopko y bate a Segura en el segundo remate.

1-1. M. 67. Luis Cembranos, de penalti cometido contra Bolo.

2-1. M. 87. De Nigris se adelanta a Segura y remata de cabeza un servicio de Arruabarrena.

Árbitro: Losantos Omar. Amonestó a Dorado, Quique Álvarez, Cembranos, Ballesteros, Arruabarrena e Iriney.

Unos 13.000 espectadores en el Madrigal.

El gol remarcó la pequeña diferencia entre ambos equipos. En El Madrigal, el Villarreal suele dominar la posesión y la mayor parte del juego se desarrolla en la cancha del contrario. Un dominio engañoso, ya que apenas incide en el área. Mucho tiene que ver en ello el estado anímico de los jugadores que tienen que marcar la diferencia. Víctor ha perdido la solvencia de antaño y Jorge López sigue anclado en la banda izquierda pasando penurias. En cuanto a Belletti, cumple sin alardes, subiendo la banda derecha sin excesiva alegría y de manera esporádica, como muy funcionarial, de servicios mínimos.

Resurgió Guayre, que hizo un meritorio encuentro, sobre todo a partir de dejar la banda derecha y ubicarse en la media punta, por detrás de Palermo. El argentino sigue tan espeso e improductivo como siempre. Su torpeza quedó patente en un remate fallido con su pierna derecha en el área chica.

El gol en contra, el descanso y la entrada de Luis Cembranos espabilaron un poquito al Rayo. Atacó más por dignidad y obligación que por armas propias y argumentos. Y supo sacar provecho de los minutos tontos que el Villarreal siempre suele conceder a sus rivales. Un mal despeje de Reina, un ligero empujón de Ballesteros a Bolo, un penalti que Cembranos convierte en gol, en el empate. Y en éstas, surgió De Nigris y sacó al Villarreal de su mal sueño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de marzo de 2003