Reportaje:

Sin escándalo, pero con mucho teatro

El grupo escénico Animalario estrena 'Alejandro y Ana', su esperado montaje paródico sobre la boda de la hija de Aznar

Como en todas las bodas, los invitados, y ayer eran muchos los que habían entrado de gorra, se pusieron a aplaudir de pie tras el baile. Todos habían sido testigos de Lo que España no pudo ver del banquete de la boda de la hija del presidente, espectáculo también conocido como Alejandro y Ana, puesto en escena por el grupo Animalario, con los autores Juan Mayorga y Juan Cavestany y el director Andrés Lima al frente.

Anoche lo pudo ver un público ansioso que, desde hacía semanas, había agotado las localidades (hay una nueva prórroga hasta el día 28). Se preveía un escándalo. No hubo políticos, en contra de lo que se esperaba, a excepción de Antonio Chazarra, diputado regional socialista. Trinidad Jiménez, candidata a la alcaldía por el PSOE, cambió su entrada para hoy. Alicia Moreno, consejera de las Artes, tuvo que asistir a la inauguración de la exposición Vermeer y el interior holandés en el Museo del Prado. Alberto Ruiz-Gallardón no contestó a la invitación pública que el grupo Animalario le hizo en el transcurso de la rueda de prensa la semana pasada. Lo que sí hubo fue una nutrida asistencia de periodistas y compañeros del oficio, entre los que se encontraba un divertido Javier Bardem, que no paró de desternillarse.

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En cualquier caso, no hubo escándalo. La euforia recorría todo el salón de bodas Lady Ana, de la calle de Mantuano, en el barrio de la Prosperidad, donde se representa esta curiosa experiencia escénica. Sí hubo alguna sorpresa para algunos. Un grupo cuchicheaba a la salida: "La gala de los Goya fue intensa por los temas que se tocaron, pero la calidad artística era dudosa; esto, en cambio, es muy bueno", decía uno, mientras todos asentían.

Alejandro y Ana es un montaje programado dentro de Escena Contemporánea, un festival que atrae a Madrid, durante unas semanas, lo más innovador.

Los responsables aseguran que lo único que han pretendido es llevar a cabo una reflexión sobre el pensamiento de derechas, y no entienden por qué todos dan por hecho que se trata de una parodia: "No lo es, es un documental", señalan autores, director y los cuatro actores, Alberto San Juan, Guillermo Toledo, Javier Gutiérrez y Roberto Álamo.

Para Javier Bardem, lo que vio anoche "es un magnífico texto y una muestra de ironía más que necesaria en este y en cualquier momento".

Por su parte, Chazarra, calificó el espectáculo de parodia inteligente: "En ella hemos visto desde animales que reptan hasta los que vuelan con afición carroñera, pasando por megalomanías y el tema de la sucesión..., la verdad es que esta familia da para unas risas".

Entre los más encantados con el resultado estaban, cómo no, los padres de los artistas. Dos de ellos ilustradores a su vez, Enrique Cavestany, padre de uno de los autores, y Máximo, progenitor de Alberto San Juan. Cuando se les pregunta a ambos si en una noche como ésa sufren el síndrome de doña Ana (la madre de la tonadillera Isabel Pantoja), ambos piensan en el personaje del Don Juan de Zorrilla, ignorantes, según dicen, de que tal síndrome se refiere a la progenitora de la Pantoja, que suele estar devorada por los nervios en noches de estreno. "Se nos han alborotado los genes", señala Cavestany, mientras Máximo apunta que esta obra "debería hacerse, si no en El Escorial porque es profano, sí en otro espacio; pero para los 600 invitados que acudieron a la boda de verdad..., se divertirían muchísimo". Ambos coincidieron: "Algo se mueve en este país en el que antes no pasaba nada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de febrero de 2003.