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Reportaje:

"La casa está hecha, debo mantenerla"

Jacques Rogge, presidente del COI, alaba en Madrid a su predecesor, Juan Antonio Samaranch

Jacques Rogge, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), pasó ayer por Madrid y agradó a todos. Vino al homenaje a Alfredo Goyeneche, fallecido en marzo de 2002 cuando presidía el comité español (COE) y miembro del COI, y estuvo en el Foro Fundación Pedro Ferrándiz-As, en el que alabó a su predecesor y ahora presidente honorario, Juan Antonio Samaranch.

"Quiero agradecerle", dijo Rogge de Samaranch, "su legado impagable. No hay mucha gente que se acuerde de cómo era el COI en 1980. Sin poder, sin dinero, con boicoteos, con la hipocresía del amateurismo... Cuando se compara con el de hoy se comprueba su trabajo ingente. No tengo que construir la casa, está construida. Tengo que mantenerla, debo fortalecerla. Mi presidencia tiene que ser distinta por ello". Contestaba así a la pregunta sobre la diferencia de su gestión. Diplomáticamente, le había pasado primero la palabra a Samaranch, que le elogió: "Creo que el COI, en 2001, eligió el presidente que se merece para el futuro. Estoy muy contento por ello y seguro de que no ha defraudado a nadie. Le felicito".

Rogge ensalzó al COE y al deporte español. Recordó incluso los intentos olímpicos de Jaca y Sevilla y deseó la mejor suerte para 2012 a Madrid, cuyos representantes, encabezados por el alcalde, José María Álvarez del Manzano, le atendieron con esmero. En cuanto a sus aspiraciones de triunfo, dijo: "Contesto como lo haría en París, Londres, Nueva York o alguna ciudad alemana. Será una lucha muy dura y, sin conocer los proyectos, es difícil hablar, pero Madrid tiene muchas posibilidades, como las demás". Y añadió que no cree que influyan más parámetros que la calidad de la candidatura.

También se refirió a sus caballos de batalla: "La colaboración con los gobiernos va a paliar, al menos, la lacra del dopaje" o "tenemos que proteger el futuro de los Juegos limitando su tamaño, sin perder calidad deportiva. Así serán un legado para las ciudades y siempre cuidando el medio ambiente". Se mostró optimista con el empujón dado por la atrasada organización de los Juegos de Atenas 2004 y esperanzado en que la inestabilidad política actual sea salvada en ellos por la hermandad deportiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de febrero de 2003