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La sangre hallada en el taxi del detenido en Amsterdam es de su novia desaparecida

Adalid declara que se desplazó a la ciudad holandesa en busca de la médica de Tarragona

Las pruebas de ADN remitidas al juzgado número 2 de Tarragona desde el Instituto de Toxicología de Madrid confirman que la sangre hallada en el maletero del taxi de Fernando Adalid corresponde a la de su novia, Gloria Sanz Silva, una médica de 28 años desaparecida en extrañas circunstancias el pasado 18 de enero cuando de dirigía a trabajar en un ambulatorio de Reus. Adalid, de 32 años y taxista de Barcelona, es el principal sospechoso de la desaparición de su novia. Adalid fue arrestado en Amsterdam el martes a petición de la policía española.

El detenido explicó ayer a las autoridades holandesas que se encontraba en Amsterdam buscando a su novia. Adalid llegó a la ciudad holandesa el pasado 23 de enero procedente de Barcelona: desde allí, según fuentes cercanas a la investigación, viajó inmediatamente a Estados Unidos y realizó un periplo por diferentes aeropuertos del sur y Florida. Posteriormente regresó a Amsterdam, donde fue detenido. Los viajes de Adalid fueron seguidos por la policía de Tarragona, que vigilaba sus desplazamientos por el uso de su tarjeta de crédito.

Adalid declarará hoy a puerta cerrada y acompañado por un abogado de oficio ante el juez de instrucción de Amsterdam, el cual le preguntará si accede a entregarse voluntariamente a la policía española. De ser así, la documentación para su traslado estaría lista en las próximas semanas.

En caso de negarse a colaborar, tendría que abrirse un largo procedimiento formal de extradición, que podría prolongarse varios meses, informa Isabel Ferrer. En cualquiera de los dos supuestos, se espera que la decisión sea anunciada mañana, según fuentes de la fiscalía de Amsterdam. Ningún agente de la policía española se trasladará, de momento, a Holanda para interrogar al detenido.

Adalid se convirtió en el principal sospechoso de la desaparición de su novia, con la que pensaba contraer matrimonio el próximo mes de octubre, no tan sólo por su fuga, sino por las contradicciones en las que incurrió en su interrogatorio por la policía y por las sospechosas manchas de sangre halladas en el maletero de su taxi y que coinciden con las encontradas en la habitación de la joven, en su casa de Tarragona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de febrero de 2003