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Raúl Molina ensaya el arte del regate bilateral

Rociero, flamenco, admirador de Kiko Narváez, nacido en Jerez de la Frontera y dispuesto a soltar una gracia rápida a cada minuto, Raúl Molina dice que tiene "un regate normal y corriente". Este delantero es la estrella del Recreativo que hoy recibe al Osasuna para jugar la ida de la semifinal de Copa (21.30 horas, autonómicas). Todo el equipo pende de sus piernas flacas y sin embargo no da síntomas de megalomanía. Cuando le recuerdan que Carew ha dicho que busca un regate, un regate para resolver los uno para uno, como el que tiene Ronaldo, Molina suelta una risita. No menciona ni bicicletas ni colas de vaca. ¿Cuántos regates tiene entonces? "Mira", explica; "cuando me pongo delante de un defensa no tengo ni idea de lo que voy a hacer. Es que no tengo ni uno, hijo. Lo normal y corriente: o para la izquierda o para la derecha, o para un lado, o para el otro".

Raúl Molina no es un futbolista galáctico, pero a escala provincial seguro que no hay otra estrella como él en el Recre. La temporada pasada marcó 15 goles definitivos para subir a Primera y en este ejercicio lleva siete en Liga, rompiendo los pronósticos de quienes le auguraban un año de sequía.

Ni rápido ni fuerte, ni cabeceador -sólo ha metido un gol de cabeza, al Racing- ni pesado, Molina sobrevive a buen nivel porque sabe con la palota. Con eso le bastará hoy para convertirse en el futbolista que más miedo infunda a la defensa navarra.

"Para meter siete goles en Primera jugando con el Recre he tenido que correr mucho", dice; "pero no ha sido tan difícil como en Segunda, donde hay menos espacios. En el Recre no tienes tanta gente que te pueda asistir, como en el Madrid. Si eso, Viqueira, por calidad, es el que más pases me puede servir. Pero no se crean tantas ocasiones como en los equipos grandes y hay que aprovechar las pocas que te llegan. Yo vivo de los fallos y los despistes de las defensas rivales. Pero... tampoco soy cojo".

El Recre se juega la temporada esta noche contra un equipo de similar situación, dice Molina: "El Osasuna es un equipo muy pesado. Le gusta correr, luchar, pelear... Va a ser un partido tela de jodío. Y no digamos la vuelta, en el Sadar, un campo chiquito con la gente que aprieta. Tenemos que marcar en Huelva como sea. Vamos a muerte".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de febrero de 2003