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Crónica:La jornada de Liga | FÚTBOL

El Racing se ahoga ante Piterman

El presidente-entrenador dice que su equipo no asimiló contra Osasuna sus cambios tácticos

La entrada de Piterman en la Liga no pudo ser más desastrosa. Su equipo perdió ofreciendo una imagen débil, desordenada y carente de ideas, incapaz de plantar cara a un rival luchador, como Osasuna. Su paso por El Sadar fue aprovechado por el cuadro navarro para alejarse del pozo y romper la racha negativa que cosechaban en sus encuentros como local.

El órdago del dúo Cos-Piterman al alinear a cuatro delanteros se desvaneció nada más saltar al terreno. Los jugadores racinguistas, como asustados, se replegaron a una línea intermedia que ni apoyaba a su centro del campo ni creaba ocasiones de gol. Munitis y Bodipo buscaban sin éxito el balón mientras Regueiro exploraba tímidamente la banda derecha.

OSASUNA 3 - RACING 1

Osasuna: Sanzol; Yanguas, Mateo, Cruchaga, Antonio López; Rivero (Muñoz, m. 70), Puñal, Alfredo, Moha (Gancedo, m. 78); Iván Rosado y Aloisi (Morales, m. 76). Racing: Lemmens; Pineda, Mora, Juanma, Sietes; Pablo Lago (Javi Guerrero, m. 59), Nafti, Diego; Bodipo (Diego Alonso, m. 59), Munitis y Regueiro (Txiki, m. 71). Goles: 1-0. M. 13. Puñal bota una falta desde el centro del campo, Rivero cambia la dirección del pase y Rosado remata solo. 1-1. M. 36. Munitis lanza un libre directo y Juanma marca. 2-1. M. 45. Rosado deja el balón para que Rivero marque. 3-1. M. 51. Alfredo, de cabeza. Árbitro: Pérez Pérez. Amonestó a Puñal y Sietes. Unos 15.000 espectadores en El Sadar.

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Sin media rival, Osasuna pasó a dominar el encuentro. Alfredo disputaba uno de los partidos más cómodos de su vida. Podía recibir, girarse y pasar sin presión, motivos suficientes para que el juego rojillo comenzase a carburar por ambas bandas. Rivero y Moha generaban ocasiones y hacían un roto tras otro a la defensa cántabra. De esta forma llegó el primer tanto osasunista. El argentino Rivero aprovechaba la inoperancia defensiva del Rácing y dejaba que Rosado se reencontrase con el gol tras varios meses de sequía.

Nada más que aguantar se le podía pedir a un conjunto roto ante el orden navarro. Los pupilos de Cos seguían a rajatabla las órdenes del cuerpo técnico y mantenían el esquema descalabrado que les habían impuesto. "Hemos jugado distinto", admitió Piterman tras el encuentro; "he ordenado a mis jugadores que presionaran más atrás, no tan arriba como solían hacer..., y esto lleva tiempo de trabajo".

Los osasunistas se frotaban las manos y apostaban por ver cuántos goles serían capaces de meter. Sin embargo, permitieron con sus fallos que el Rácing se colase por la puerta de atrás en el encuentro. Sanzol con un garrafal error tras el bote de una falta y la defensa, lentísima en esta ocasión, propiciaron que Juanmi empatase. Pero nadie se desesperó. El partido estaba ganado con holgura. Aunque ni Osasuna mismo se lo llegase a creer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de enero de 2003