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Crónica:Cuartos de final de la Copa del Rey | FÚTBOL

Dramático balonazo a Aguilera

El jugador recibió un golpe en la sien y al no reanimarse en el campo fue trasladado al hospital

El fútbol perdió toda su importancia en Huelva cuando en el minuto 85 del partido, Carlos Aguilera, el capitán del Atlético, recibió un violento balonazo en la sien, a menos de un metro de distancia. Cayó al suelo fulminado, sin mover un solo músculo. Primero, braceo desesperado buscando aire, después se quedó inmóvil. Completamente inmóvil durante varios minutos que se hicieron horas. Mientras, los masajistas trataban de introducirle un tubo, el llamado tubo de Guedell, para apartar la lengua y permitir el paso del aire.

RECREATIVO 1 - ATLÉTICO 0

Recreativo: Luque, J. García, Loren, Merino, Pernía; Camacho, Viqueira (Cubillo, m. 79), I. Begoña, Benítez (O. Arpón, m. 58); Bermejo y Xisco (Raúl Molina, m. 67). Atlético: Esteban; Otero, Coloccini, Santi, Sergi; Aguilera, Nagore (Correa, m. 56), Movilla, Stankovic; Jorge (Dani, m. 52); y Javi Moreno. Goles: 1-0. M. 53. Viqueira mete por la escuadra una falta directa. Árbitro: Iturralde González. Amonestó a Camacho, Merino, Coloccini y Movilla. Expulsó a Stankovic por dos tarjetas amarillas (m. 81 y m. 82) Unos 8.000 espectadores en el estadio Nuevo Colombino de Huelva. Carlos Aguilera, el capitán del Atlético tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospìtal Juan Ramón Jiménez de la capital onubense tras sufrir un violento balonazo a menos de un metro.

Nada funcionaba. Le sujetaron los pies y se los mantuvieron en alto, al tiempo que se le practicaba el boca a boca. Tampoco funcionó. Los voluntarios de la Cruz Roja se acercaron con la camilla, también su compañero Jorge Otero, y todos los demás protagonistas, incluidos, lógicamente, los auxiliares médicos del Recreativo. Los gestos eran de desesperación, y hasta el árbitro, Iturralde González, gritaba fuera de sí: "¡Dónde está la ambulancia, joder, la ambulancia!".

Finalmente, el jugador fue retirado en camilla mientras se le seguía tratando de reanimar con el boca a boca. La ambulancia le esperaba en la puerta. Un espectador hacía gestos de incredulidad mientras miraba al jugador tendido e inerme.

Una vez en la ambulancia, trataron de reanimarle y le pidieron que abriese los ojos: "¡Abre los ojos, Carlos, si nos puedes escuchar!". Aguilera, en ese momento, movió los párpados. En el vehículo también viajaron el médico y su ayudante. Entre las instrucciones que daban al jugador, también estaba la de mover las manos. El futbolista fue trasladado de urgencia al hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, acompañado del médico del conjunto madrileño Manuel Beaux.

El doctor del Atlético aseguró, cuando el susto ya había pasado y en el propio hospital onubense, que Aguilera sufrió una parada respiratoria como consecuencia del golpe. "La parada respitaroria", explicó el doctor Beaux, "duró unos 30 segundos que fueron eternos. Son momentos muy duros porque lo que esperas es que reaccione. Se le han hecho las maniobras de rehabilitación por el método del boca a boca".

Manuel Beaux contó, además, que el jugador recuperó el conocimiento en la ambulancia que le trasladó al hospital. "A mitad de camino del centro sanitario", añadió el médico del Atlético, "fue cuando se ha podido hablar con Aguilera".

El jugador del Atlético fue sometido en el hospital a estudios neurológicos, un TAC craneoencefálico y a radiografías cervicales. Las pruebas dieron resultados negativos, a pesar de lo cual, se le colocó un collarín. Aguilera permaneció anoche en el hospital en observación. Pudo hablar con su familia y, según la evolución, se decidirá si permanece algún tiempo más en el hospital o puede regresar hoy a Madrid con el resto de la expedición del Atlético, que ayer pernoctó en Sevilla,

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de enero de 2003