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Un editor jerezano crea una colección de literatura fantástica y ciencia ficción

Luis García Prado se propone rescatar clásicos del género inéditos en España

Amante de la ciencia ficción, el jerezano Luis García Prado se ha lanzado a una nueva aventura editorial especializada en literatura fantástica. La finalidad es doble: rescatar clásicos del género inéditos en España y traducir obras más cercanas en el tiempo en lengua no inglesa. Bibliópolis, que salió al mercado en noviembre, arranca con dos títulos, Los ladrones de cuerpos, de Jack Finney, y El último deseo, del polaco Andrzej Sapkowski.

Luis García Prado, de 27 años, ha dirigido revistas de ciencia-ficción y publicaciones no comerciales con tiradas cortas. También edita Artifex, una serie semestral de antologías de narrativa fantástica en castellano. Éste es su primer gran proyecto empresarial. Ha aprovechado lo que considera un "nicho para los pequeños editores".

El responsable de Bibliópolis explica su planteamiento: "Las grandes editoriales no están interesadas en la ciencia ficción y la fantasía. Mi intención es hacerme un hueco en el mercado en castellano en dos áreas: por un lado, libros considerados clásicos, de los que se han hecho incluso películas, pero que no están publicados en España, como Los ladrones de cuerpos, muy conocido pero no leído; por otro, obras fantásticas de gran éxito en el extranjero, pero poco traducidas, en especial las de Europa del Este".

En este último supuesto se encuentra El último deseo, con un millón y medio de ejemplares vendidos en Polonia, Rusia, la República Checa y Lituania. "Se trata de que estas novelas se conozcan aquí, no tanto porque sean buenas, que lo son, o raras, sino porque son enormemente populares en otros países". La novela de Sapkowski, apunta, es un fenómeno de masas de la que se han hecho cómics y juegos de rol. "El autor estuvo en España en noviembre. Está considerado el rey de la fantasía centroeuropea, pero le prestó más atención la prensa polaca que la española. Son obras muy comerciales que sin embargo las grandes editoriales han pasado por alto".

El último deseo es el primer título de la saga del brujo Geralt de Rivia, que se compone de siete volúmenes. Narra las aventuras de un cazador de monstruos a sueldo en una tierra de magia y maravillas. "Quería comprobar si un autor polaco podía vender lo suficiente como para sacar el segundo volumen, La espada del destino. Se ha vendido igual que la novela de Finney, así que en verano saldrá la continuación", argumenta. El segundo título de la colección, Los ladrones de cuerpos, se ha llevado tres veces a la gran pantalla y, no obstante, se publica por primera vez en castellano. En Estados Unidos, apareció en 1955. Una novela de culto que inspiró las producciones de Don Siegel (1956), Philip Kaufman (1978) y Abel Ferrrara (1994).

En marzo, aparecerá Magia de reina, magia de rey, del británico Ian Watson, guionista del filme Inteligencia artificial, de Steven Spielberg. "Es un inédito en España. Watson publicó 30 novelas. Es una historia fantástica en un mundo regido por las reglas del ajedrez", avanza García Prado, que lanzará también En alas de la canción, de Thomas M. Disch. Una obra estadounidense, de 1979, recomendada en El canon occidental de Harold Blooom. Un Estados Unidos del futuro en el que el fundamentalismo religioso impide a la gente volar de forma virtual a través de máquinas, es la trama de este libro.

Bibliópolis reeditará un clásico de la ciencia ficción de los 50: Marciano, vete a casa, de Fredric Brown, con toques de humor. El editor tiene intención de ir publicando la serie completa de la saga de Geralt de Rivia, de Sapkoski, y está explorando la literatura alemana. Cree que hay lectores para este género pues, recuerda, las superproducciones de cine suelen ser fantásticas. "Harry Potter, El señor de los anillos, Star war o Matrix son fenómenos mediáticos que crean un público interesado en estos temas. Muchas de estas películas tienen su origen en novelas", sostiene.

Las obras en castellano seguirán publicándose en Artifex, la colección de antologías. "Son relatos, novelas cortas. El género fantástico en lengua española es menos popular que en otros idiomas. Personalmente, disfruto más leyendo historias en castellano, pero el mercado funciona así. Como editor, soy consciente de que para tener ventas mínimas necesitas autores extranjeros".

El joven jerezano, afincado en Madrid, estudió Derecho y Ciencias Políticas. "Siempre me gustó esto. Es mi vocación, mi forma de vivir". Ha sido miembro directivo de la Asociación Española de Fantasía y Ciencia Ficción y ha participado en revistas de aficionados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de diciembre de 2002