Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:NECROLÓGICAS

Mal Waldron, uno de los grandes del piano jazz

El pianista norteamericano Mal Waldron, uno de los últimos supervivientes del free-jazz, falleció el lunes en Bruselas, donde residía. Waldron, nacido en Nueva York en abril de 1926, con un estilo introvertido lleno de matices rítmicos, comenzó como pianista clásico, pero pronto se decantó por el jazz tras graduarse en el Queens College neoyorquino. Comenzó a actuar por los clubes de Manhatan al lado del saxofonista Ike Quebec, con el que grabó su primer disco en los primeros cincuenta. Iniciaba así una larga carrera que le llevó a trabajar con figuras estelares como Charlie Mingus, Eric Dolphy y Billy Holiday, a la que acompañó durante los dos últimos años de su vida (1957-1959).

Tras la desaparición de la diva, Waldron se asoció con Eric Dolphy, con el que realizó discos de gran impacto entre los seguidores de la vanguardia, como los registrados en directo en el Five Spot y The Quest. Estuvo con Coltrane para grabar Dakar. En 1965 se trasladó a vivir a Europa, siguiendo los pasos de otros compatriotas célebres en el mundo del jazz. Desde hace 15 años se había instalado en Bélgica, aunque de vez en cuando regresaba a su país para conciertos y grabaciones.

Era un músico al que los críticos definen como seguidor de Thelonius Monk en sus primeros años, pero que implantó un estilo propio que mereció el respeto unánime de sus compañeros. Con un toque rítmico a la vez que introvertido, poseía una sonoridad que le permitía eludir los encasillamientos al uso. Monk, Ellington, Ravel y Satie pasaron antes por caminos similares a los que le llevaron a Waldron a encontrar una ruta y una meta fascinante. Ante su música nadie discute la calidad. El saxofonista Steve Lacy, con el que ha grabado y actuado habitualmente durante los últimos años, comentaba recientemente: "Me gusta trabajar con él porque me hace sonar bien, pero esto lo ha hecho con todos, ha hecho sonar bien a Billie Holiday, a Eric Dolphy, tiene un gran dominio de la armonía, del tiempo y del espacio, es el compañero ideal".

Entre su amplia producción figura también la música que escribió para películas como The cool war, Three bedrooms in Manhattan y Sweet love bitter. Los más de cincuenta años de carrera profesional han dejado también una amplia y notable producción discográfica. A él le recayó el honor en 1969 de abrir con Free at last la producción discográfica del sello ECM, que se ha destacado en las últimas décadas por abrir nuevos horizontes a músicos y aficionados al jazz.

A lo largo de este año realizó un buen número de conciertos y grabó dos discos, uno de ellos, One more time, ha sido elegido disco del año por la revista francesa Jazz Magazine. El cáncer cortó el pasado lunes la carrera de una de las leyendas del jazz moderno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de diciembre de 2002