LA VENTANA DE MILLÁS
Vida circular
Me resultó extraño que las persianas estuviesen subidas, pero no le di importancia. Al entrar en casa, se confirmaron mis sospechas: todo estaba cambiado y había alguien en el salón. Lo vi, estaba en el centro de la estancia, era como yo, no era yo, un poco más joven, como diez años más joven, pero era yo.
Empecé a recordar: aquello lo había vivido antes. Entonces comprendí que ya no existía, y el 'yo' que tenía enfrente comprendió que empezaba su cuenta atrás. Dentro de diez años sería él quien estaría en mi lugar y los dos comprendimos que la vida es circular y nos estábamos dando el relevo.


























































