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El aeropuerto de Barcelona vuelve a acumular un millar de maletas extraviadas

La pérdida de equipajes en el aeropuerto de Barcelona no remite. Un millar de maletas se acumulaban ayer en sus instalaciones a la espera de ser devueltas a sus dueños. Unas 300 están en los carros que utilizan los gestores del equipaje de Iberia, el llamado servicio de handling. Las otras 700 o más se distribuyen en hileras en una sala del edificio contiguo a la estación de tren que AENA facilitó a la compañía aérea durante el caos que se vivió el pasado agosto.

Al igual que ocurrió en plenas vacaciones, cuando hasta 4.000 maletas quedaron retenidas, nadie asume el problema y los actores implicados en el funcionamiento del aeropuerto se responsabilizan unos a otros, para desesperación de los viajeros, que han de hacer un largo vía crucis para recuperar sus maletas. En el mejor de los casos, tardan entre tres y cinco días, siempre que fueran pasajeros con destino a Barcelona. El resto pueden tardar mucho más.

AENA, empresa que gestiona el aeropuerto, elude cualquier responsabilidad y afirma que las competencias en el reparto de equipaje corresponden a las compañías de handling. Por su parte, los portavoces de Iberia aseguran que se trata de una 'incidencia puntual debida a los problemas derivados de la falta de acuerdo con Airbus sobre el adecuado procedimiento de mantenimiento de las bodegas de los aviones estos últimos días'.

Es cierto que el mantenimiento de las bodegas ha sido cuestionado por el sindicato de pilotos Sepla y ha originado una inspección de la flota de aviaciones por parte de Aviación Civil. Según fuentes de Iberia, esta inspección ha provocado que hasta 17 aviones salieran sin carga durante unos días, pero 'la situación se está normalizando y en un par de días estará solventada'. La aerolínea añade que sólo unas 200 de las maletas que hay acumuladas en El Prat corresponden a vuelos de Iberia y que el resto son de otras compañías.

Sin embargo, los trabajadores del servicio de handling van más allá y acusan a los pilotos de bloquear las bodegas de los aviones 'por capricho, para presionar en la negociación del convenio', extremo que niegan fuentes del Sepla. 'Que se carguen o no maletas no es en absoluto una decisión de los pilotos', afirma el sindicato. Sea como sea, los encargados de gestionar las maletas apuntan que el problema de pérdida de equipaje es 'crónico', porque el aeropuerto de El Prat se ha quedado pequeño para gestionar el tráfico que soporta.

El responsable de UGT en el servicio de handling de Iberia, Omar Minguillón, asegura que el extravío de maletas es un 'problema cotidiano, sobre todo en los vuelos en tránsito'. 'Falta espacio en los patios de reparto, se saturan los carros y llegamos tarde a los aviones', explica. 'Si además hay alguna incidencia, como que un comandante se niegue a cargar las bodegas, el problema se agrava', añade el delegado sindical.

Nuevo operador

El pasado martes, el pleno del Congreso de los Diputados aprobó una moción por la que se insta al Gobierno a aprobar la entrada de un nuevo operador de handling en el aeropuerto de Barcelona. Minguillón se muestra tajante ante esta posibilidad: 'No lo veo viable'. 'Lo que hace falta es ampliar y mejorar las instalaciones del aeropuerto y darle una mejor dirección, en lugar de introducir un tercer operador, que no solucionaría los problemas de falta de espacio', afirma.

Ayer, decenas de personas acudieron indignadas a la sala donde se almacenan las maletas y a las ventanillas de equipaje perdido del interior del aeropuerto. Algunos encontraron el equipaje, pero del de otros, nadie sabe nada. Mientras, la Dirección General de Consumo de la Generalitat tramita el expediente informativo abierto tras el caos de agosto.

Josep Lluís Lajara viajó con Iberia el jueves a Madrid para asistir a una feria. Llevaba tres maletas: una con material de trabajo, otra con ropa y un portatrajes. Al llegar a Madrid, este último se había quedado en Barcelona. Tuvo que llamar a sus hijas para que le mandaran trajes por mensajero. A la vuelta, el lunes, facturó las otras dos maletas, y sólo llegó una. La recuperó ayer. 'Dos maletas, dos odiseas. Es una vergüenza', dice. De tanto llamar, este pasajero se sabe de memoria el teléfono de la oficina de reclamaciones y explica que ha terminado yendo en persona al aeropuerto porque 'es imposible comunicar con nadie'. 'Te dejan en espera con la musiquita de fondo y ya te apañarás', lamenta.

Lajara es sólo uno de los centenares de afectados por la pérdida de maletas de los últimos días que, cansados de llamar al 902 341 342, han acabado por desplazarse al aeropuerto. Son historias para no dormir que pueden perjudicar mucho a quienes viajan por trabajo y amargar las vacaciones a más de un turista.

Es el caso de James Moody y su novia, de Londres. Llegaron el sábado a Barcelona para pasar una semana de vacaciones. Les perdieron la única maleta que traían. Cansados de llamar por teléfono sin obtener respuesta, acudieron ayer al aeropuerto con la misma ropa que llevaban al salir de su casa. Tuvieron suerte. Tras rebuscar, una por una, entre centenares de maletas, localizaron la suya.

Otras veces es el pasajero quien se marcha de Barcelona y las maletas se quedan en el aeropuerto. Entonces, la búsqueda se complica. Narcís Perch vive en Irlanda y voló el sábado a Dublín. Ayer todavía no sabía nada de su equipaje. A 3.000 kilómetros, cuenta que está desesperado porque en una de las maletas había documentos de trabajo de su mujer, que trabaja para la Unión Europea. Los necesitaba urgentemente el martes, pero parece que los aeropuertos no entienden de urgencias. Perch explica que en el aeropuerto de Dublín le aseguran que desde el sábado todos los aviones de Iberia han llegado sin equipaje. El suyo podría estar en las furgonetas que llevan maletas a la sala de El Prat donde se acumulan las extraviadas. O no.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de septiembre de 2002