Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un grupo de expertos analiza las aplicaciones de la terapia familiar en la atención a la infancia y la juventud

Dejar de ver los problemas de una persona de forma individual para fijar la atención en todo su entorno, principalmente el familiar, y encontrar así soluciones, es la clave del método terapéutico conocido como terapia familiar, que está siendo analizado estos días en Laredo dentro de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria. Psicólogos que desarrollan su profesión en diversos ámbitos, desde la empresa hasta la educación o la sanidad, están explicando las múltiples aplicaciones que tienen estas técnicas. Valentín Escudero, profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad de A Coruña, expuso cómo es el proceso de intervención familiar en contextos sociales y de protección infantil.

Según este experto, en el mundo de los servicios sociales, especialmente cuando se trata de la atención a menores (casos de maltrato infantil, por ejemplo), la demanda de profesionales formados en terapia familiar es cada vez mayor.

"En vez de ver los problemas individuales aisladamente, el terapeuta familiar hace un mapa de cómo afecta esa situación a todo la familia y qué recursos pueden aportar padres, abuelos o tíos para dar soluciones", explica.

Mar Aparicio, psicóloga del Servicio de Salud Mental Infanto-Juvenil de Cantabria, dependiente del Centro Padre Menni y del Gobierno regional, aportó también su experiencia en las técnicas de la terapia familiar, destacando la importancia de que la forma de trabajar sea flexible.

"Es fundamental ajustarte a cada paciente, porque no todos nos desarrollamos al mismo ritmo, y también hablar a los niños y jóvenes en un lenguaje claro que puedan entender". Además explicó que hay casos, como cuando un adolescente es reticente a acudir a la terapia, en que hay que centrar el trabajo en los padres para lograr que provoquen un cambio en su hijo, mientras que otras veces se dirigen más a los jóvenes, y otras, a todos ellos.

"Hay muchas alternativas para realizar las consultas", explicó la representante del Servicio de Salud Mental Infanto-Juvenil, donde un equipo de psicólogos clínicos y psiquiatras trabajan con la población de 0 a 18 años que presenta problemas como los afectivos, de comportamiento e impulsividad", entre otros.

Las técnicas de la terapia familiar son también muy útiles para mejorar las relaciones en las empresas. Gregorio Fontecilla, psicólogo de la empresa Aplicaciones Cántabras de Consultoría Empresarial, apunta que "siempre que sea un contexto en el que se den relaciones humanas, este modelo es susceptible de aplicarse", ya que se trata de afrontar los problemas desde una perspectiva interpersonal

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de septiembre de 2002