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El Ayuntamiento diseña un carril-bici al que sólo se puede ir en metro o en coche

Una asociación de ciclistas critica la vía, que se inaugura mañana en la Casa de Campo

El Ayuntamiento pondrá en marcha mañana un carril-bici en la Casa de Campo que nace con un problema: no se puede acceder a él si no es en coche o en metro. La asociación de ciclistas Pedalibre denuncia, además, que el circuito parte de un lugar desconocido, la Puerta de Dante, y que en algunos tramos es peligroso porque hay varios cruces a nivel sobre carreteras. 'Al circuito se puede llegar en metro, tal y como han hecho siempre los ciclistas que acuden a la Casa de Campo. Está perfectamente señalizado y sólo discurre paralelo a la carretera 100 metros', replica el Ayuntamiento.

El alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, del PP, señaló hace un año que en la capital 'por su especial orografía y sus cuestas, la bicicleta no sirve como medio de transporte'. A pesar del pesimismo del regidor, mañana el Ayuntamiento abrirá de forma oficial un nuevo carril-bici en la Casa de Campo de 11,5 kilómetros incluyendo con el que pretende 'facilitar a los ciclistas la práctica del deporte'.

Pero la asociación de ciclistas Pedalibre, que tiene más de 300 socios, denuncia precisamente lo contrario. 'El carril-bici se ha hecho sin la opinión de los usuarios y por eso tiene problemas. Para llegar a ese lugar en bicicleta hay que ir por la avenida de Portugal, lo que resulta muy peligroso para el ciclista. Además, está prohibido. Otra opción es la de cruzar un túnel subterráneo y peatonal y luego circular por una acera en el Alto de Extremadura, lo que también está prohibido', explica Juan Merallo, presidente de Pedalibre.

En cambio, en el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento consideran que se puede llegar sin ningún problema al carril-bici desde la estación de metro de Lago. 'Es lo que siempre han hecho los ciclistas, ir en metro, es un método cómodo y hasta ahora nadie se había quejado', contestan fuentes de la concejalía de Medio Ambiente.

Puestos a llegar a un carril-bici en metro, Merallo pide, por lo menos, que la vía arranque en la estación de Lago. 'Es mucho más conocida que la Puerta de Dante', argumenta el presidente de Pedalibre, que ya ha probado in situ las ventajas e inconvenientes del nuevo recorrido. 'Lo que es una contradicción es que se ejecute esta obra sin mejorar los accesos en bicicleta a la propia Casa de Campo, que actualmente son vergonzosos', añade. Merallo.

Arroyo de Meaques

El carril-bici parte de la Puerta de Dante, se adentra en un pinar y de ahí se dirige hacia el arroyo Meaques. Desde allí enlaza con la carretera de Somosaguas, por la que discurre en paralelo. Desde ese lugar, el circuito se ramifica en dos tramos. Uno circunvala el pinar Chico y vuelve al punto de origen (la confluencia con la carretera de Somosaguas). El otro pasa por el barranco de Zorra y vuelve también al punto de partida.

El Ayuntamiento ha pintado de color rojo el circuito que ha supuesto una inversión de 150.253 euros. Adriano García-Loygorri, concejal de Medio Ambiente, ha definido el carril-bici como ' un circuito ecológico'. 'Para su realización no ha sido necesario talar ningún árbol, pues se ha diseñado sobre caminos y cortafuegos ya existentes en la Casa de Campo', añadió el edil.

Pero ni el diseño ecológico ni las supuestas buenas intenciones municipales han convencido a Pedalibre. Este grupo batallador de cicloturistas afirma que 80.000 madrileños utilizan la bicicleta los fines de semana como ocio y que 1.500 lo hacen a diario para desplazarse al trabajo o al lugar del estudio. 'Un número bajísimo si lo comparamos con los 50.000 de Barcelona', apuntan.

Esta asociación denuncia, además, que en el tramo entre la Puerta de Dante y el albergue juvenil hay varios cruces a nivel sobre carreteras. 'El diseño de estos cruces es peligroso para los ciclistas. El Ayuntamiento debería recapacitar sobre esto antes de que ocurra un accidente', señala el presidente de Pedalibre, asociación que, a pesar de las pegas, aplaude que el Ayuntamiento se preocupe por los ciclistas de la capital. El municipio ha instalado carteles de señalización con advertencias sobre los cruces con carreteras, pero algunos quedan tapados por el ramaje de los árboles.

En la Casa de Campo existe otro circuito, de aproximadamente siete kilómetros de longitud, para la práctica del ciclismo. Es el denominado circuito Enrique Otero, creado en 1992, y que sólo funciona los fines de semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de agosto de 2002