Crítica:LAS VENTAS | LA LIDIACrítica
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Debú prometedor de Bolívar

En la primera novillada nocturna venteña asistimos al debú prometedor con caballos del colombiano Luis Bolívar, que apuntó buenas maneras, sentido del temple y clasicismo en la interpretación. En su primero, noble y blandito, hizo buen uso del capote, puso banderillas de forma irregular, consiguió muletazos de sabor y buen ritmo, en busca siempre de la necesaria ligazón. En el sexto realizó una faena ajustada a la embestida del mansurrón novillo de Sorando, en la que exprimió naturales y redondos impecables.

José María López fue todo un dechado de voluntad y buenas intenciones. Como novillero, ejemplar. Los resultados de sus actuaciones, desiguales. Sufrió sendas volteretas en su primero que no le arrugaron lo más mínimo. No perdonó ningún quite con el percal, puso banderillas y muleteó a sus dos novillos sin descanso. Al primero de la noche le enjaretó naturales limpios.

Sorando / López, Ramón, Bolívar

Novillos de Sorando, desigualmente presentados, serios, de juego variado; primero y quinto, encastados. José María López: dos pinchazos y estocada atravesada (ovación); estocada desprendida (saludos). Reyes Ramón: bajonazo (ovación); estocada baja, estocada delantera, dos descabellos -aviso- y descabello (ovación). Luis Bolívar: dos pinchazos y media baja (ovación); estocada atravesada y desprendida y tres descabellos (ovación). Los tres novilleros nuevos en esta plaza. Plaza de las Ventas: Madrid, 19 de julio. Nocturna. Tres cuartos de entrada.

Reyes Ramón denotó gusto y saber hacer en su primero, al que no terminó de acoplarse, salvo en sustanciosos pases de pecho. Pero se desquitó en el quinto, que le infirió una tremenda voltereta al dar un pase de pecho. Buen toreo de capote, garra, naturales de hondo trazo, pases de marca registrada que le fueron jaleados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 20 de julio de 2002.

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