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Entrevista:VICENTE CASELLES | Gestor del Programa Nacional del Clima | APUNTES

'Desconocemos si el clima está cambiando'

Tienen el tamaño de una persona recia, pero nosotros los vemos como pequeños puntos brillantes que surcan el cielo nocturno a modo de estrella fugaz. Los satélites artificiales de observación de la tierra se sitúan a 1.000 metros de altura, pesan unos 100 kilos y corren deprisa: apenas tardan hora y media en darle una vuelta al planeta azul. Vicente Caselles (Gata de Gorgos, 1957) trabaja desde hace veinte años en la medición de la temperatura en la superficie terrestre con estos aparatos. Desde marzo, Caselles, físico y titular del departamento de Termodinámica en la Universidad de Valencia es, además, Gestor del Programa Nacional del Clima y la Atmósfera del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Pregunta. ¿Está cambiando el clima?

Respuesta. Desde el punto de vista científico, para poder afirmar que está cambiando el clima necesitamos cien años de mediciones de temperatura en la superficie de la tierra, y los satélites de observación existen sólo desde los años setenta. Además, hay que tener en cuenta que la mayoría de las medidas de temperatura se han hecho en EE UU, Canadá y Europa, o sea alrededor de los 45º latitud norte. Con las imágenes de satélite hemos observado que hay zonas de la tierra donde ha subido la temperatura alrededor de un grado centígrado, que, por otra parte, es el error de la medida. Además, eso no quiere decir que en otros puntos la temperatura no haya bajado. Por tanto, no podemos afirmar que esté cambiando el clima. Las afirmaciones que se leen en los medios sobre el tema están basadas en apreciaciones subjetivas.

P. También se afirma que baja el nivel de agua del mar respecto al continente.

R. Nosotros hemos medido con radar y desde satélite las variaciones del nivel del mar y eran del orden de milímetros. Si añadimos que estas medidas tienen un error de unos centímetros, podemos afirmar que en conjunto no ha variado el nivel del mar. Lo mismo sucede con el agujero de ozono. Un estudio subvencionado por la NASA demostró que año tras año, al igual que aumentaba, disminuía. El agujero de ozono presenta una oscilación periódica como todo lo relacionado con el clima, pero sólo se conocen las noticias alarmantes.

P. El aumento de CO2 y otros gases contaminantes en las ciudades sí es un hecho. ¿Influye la contaminación sobre el cambio climático?

R. La temperatura en las ciudades ha subido, no hay duda. La contaminación también ha aumentado a consecuencia del gran número de coches que hay en ellas. Pero las ciudades representan muy poco en el conjunto de la Tierra. Lo que sí es cierto es que para los seres vivos respirar los gases resultantes de la combustión de los derivados del petróleo no es sano. Debemos controlar la cantidad de CO2 que va a la atmósfera y podemos hacerlo mejorando los sistemas de combustión de los vehículos, diseñando bien las ciudades para que las corrientes de aire retiren los gases contaminantes o aumentando las zonas verdes.

P. ¿Qué otras aplicaciones tiene la medida de la temperatura por satélite?

R. Detectar incedios incipientes, por ejemplo. La catástrofe de Chernobil no hubiera sucedido si un satélite hubiera detectado los problemas de refrigeración del reactor nuclear.

P. ¿En qué están trabajando el equipo que usted dirige en la Universitat de València?

R. La Unidad de Investigación en Teledeteción trabaja en evapotranspiración, entre otras cosas. Mediante satélite podemos medir la cantidad de agua que pasa a la atmósfera y al suelo. Estas medidas nos servirán para ahorrar agua. También estamos desarrollando sensores de satélite para distintos contaminantes.

P. ¿Qué nivel tiene este equipo?

R. El grupo nació en 1983 y la forman más de 20 personas. Somos pioneros en medir temperatura en la superficie de la tierrra mediante satélite. A nivel internacional estamos entre los diez primeros grupos en este tema. El problema es que España no tiene agencia espacial y siempre hemos tenido que trabajar bajo bandera extranjera, con dinero de la Agencia Espacial Europea, la NASA..., aunque luego se añada algo de capital nacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de junio de 2002