Entrevista:SERGIO | MUY PERSONAL | Mundial 2002

'¡Qué codazos daba Redondo!'

Envainado en un cuerpo convencional, moreno clásico, corte de pelo habitual y risa floja, Sergio González Soriano (Barcelona, 1976) esconde a uno de los futbolistas más completos de la selección española. Rápido, técnico, intrépido y listo para interpretar los partidos, no le cuesta nada pasárselo bien en el campo. El gol que le metió a César entre las piernas en la final de Copa entre el Madrid y el Deportivo, en marzo pasado, marcó el cenit de su carrera... hasta ahora.

Pregunta. ¿Una ciudad para perderse?

Respuesta. Nueva York, porque, como hay mucha gente...

P. ¿Y usted de dónde es?

R. De L'Hospitalet, del barrio del de las yoyas (bofetadas) . Todo el mundo lo asocia a las yoyas. Parecemos unos garrulos. Menos mal que ha venido un burro de Santa Coloma como Curro Torres. Si no, dirían que todos los garrulos somos del mismo sitio.

P. ¿Qué partido recuerda con más cariño?

R. Mi debú, en Mont-juïc, con el Espanyol. Ganamos (2-0) contra el Tenerife con dos goles de Esnáider. Ese día se merece que lo recuerde porque es el primero.

P. En aquella época, ¿repasaba José Antonio Camacho tantos vídeos como ahora?

R. A él siempre le ha gustado lo del vídeo. Es un hombre muy meticuloso.

P. ¿Cuál es el recuerdo más antiguo que tiene de un Mundial?

R. Aprovechando un Mundial, lo primero que recuerdo es a Maradona. Los goles que le hizo a Inglaterra, el de la mano y el otro.

P. ¿Qué partido vio por primera vez como espectador?

R. Iba a Sarrià y al Camp Nou. Iba mucho a ver al Barça de Cruyff porque siempre me gustó mucho el fútbol y ese equipo me encantaba.

P. ¿Qué ídolo tuvo?

R. Me gustaron muchos futbolistas, pero Schuster se adaptaba a la posición en que yo siempre jugué.

P. ¿Y fuera del fútbol?

R. Admiro muchísimo a Michael Jordan porque tuvo un peso extraordinario en los títulos que ganaron sus equipos.

P. ¿Qué virtud tiene que no se le valore como cree que merece?

R. Por suerte, tanto en el Espanyol como en el Deportivo, mis entrenadores me han dado mucha confianza y me han permitido jugar muchos partidos. Otra cosa es lo que diga la crítica, la prensa. En ese sentido, se me suele considerar un jugador muy trabajador, sin demasiada técnica. Yo creo que soy más técnico de lo que se piensa.

P. ¿Quién le dio más problemas en un campo?

R. Redondo. Era un hombre muy corpulento y tenía unos brazos muy largos con los que protegía el balón. ¡Daba unos codazos terribles!

P. ¿A qué rival le gustaría enfrentarse?

R. A Argentina

P. ¿Qué hace en sus ratos de ocio en Ulsan?

R. Mucho Internet y mucha cama. Y alguna película en DVD.

P. ¿Qué película recomienda?

R. Oficial y Caballero.

P. ¿Cómo se vendería?

R. Trabajador nato al que también le gusta tocarla, para que no piensen que no tengo fútbol. A mí también me gusta meter algún detalle y hasta irme para arriba. ¡Si no, no voy a meter nunca un gol!

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