Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Figo, al fin contento

'Sí, estoy satisfecho con la victoria y con mi juego'. Hacía mucho tiempo que que el extremo derecho del Real Madrid y de la selección portuguesa Figo no encontraba una pizca de satisfacción en su fútbol. Ayer, sí. No fue para tirar cohetes, pero al menos estrelló un balón en el poste y dio un pase de gol. Acciones ya más a la altura del prestigio del considerado como mejor jugador del mundo este año por parte de la FIFA, muy disminuido por una persistente lesión de tobillo en los últimos meses. 'El equipo tiene calidad', añadió Figo. 'Analizamos los errores del partido ante Estados Unidos, y sacamos las conclusiones que se han visto hoy [por ayer]'. En efecto, se vieron. Respecto al encuentro anterior, el seleccionador portugués, Antonio Oliveria, retiró de la alineación a un centrocampista ofensivo -Rui Costa- en beneficio de un medio centro -Paulo Bento-, que ayudó a Petit en las tareas de contención. Y Portugal jugó más junta. Después, ya con ventaja en el marcador, entró Rui Costa por João Pinto y el milanista contribuyó a la goleada.

'Hemos mostrado una actitud muy creativa', dijo Oliveira, 'con ese gran espíritu de equipo que tantas alegrías nos ha dado'.

El partido fue seguido con enorme interés en Portugal. Y el resultado se convirtió en una celebración nacional después de la humillación que había supuesto la derrota ante Estados Unidos. La jornada fue especialmente simbólica para el país luso: primero porque se celebró el Día de Portugal y, segundo, porque el seleccionador cumplió 50 años. Todo supo mejor con esta victoria.

En Lisboa, las plazas más céntricas estuvieron vacías. El presidente del país, Jorge Sampaio, siguió el partido en una pantalla gigante situada en la ciudad de Beja, en la región de Alentejo.

Millares de hinchas se reunieron para ver el encuentro en el Parque de Exposiciones, en restaurantes y en cafés. La radio transmitió sin cesar una canción con un estribillo que decía: 'Sólo ganando sentimos el sabor de la victoria', en cuya grabación había participado Figo.

Al seleccionador de Polonia, Jerzy Engel, no le quedó otra que reconocer la debilidad de su equipo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de junio de 2002