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Entrevista:PERE MAYOR | Presidente del Bloc

'No creo que el Bloc aceptara un heredero'

Pregunta: ¿Qué ha supuesto para el Bloc la celebración de su segundo congreso?

Respuesta: El congreso ha servido en clave interna para engrasar la maquinaria y cerrar filas, pero el hecho más importante era que funcionase bien de puertas hacia afuera y ahí ha ido bien, porque nuestra campaña electoral ya ha comenzado.

P. ¿Cómo explica que el congreso de su partido político sea el único al que asisten como invitadas todas las fuerzas parlamentarias?

R. Esa es una situación que ya tendría que estar superada.Creo que es una buena noticia para el Bloc, pero sobre todo para la sociedad valenciana. Pienso que esas presencias dicen que somos la tercera fuerza municipal y tenemos muchas, muchas opciones de ser la tercera fuerza autonómica.

'Buena parte del crecimiento en 1999 fue de electores castellanohablantes'

P. Usted volverá a encabezar por cuarta vez en 2003 una candidatura a la presidencia de la Generalitat. Si no logra entrar en las Cortes Valencianas ¿cuál será su futuro político?

R. El resultado electoral marcará sin lugar a dudas la situación del proyecto político.Ahora ya sucede, pero en 2003 quedará muy claro que el valencianismo político de esta sociedad es el Bloc, dejando atrás 17 años en el que ha sido mayoritario un valencianismo antiguo [Unión Valenciana]. A esa situación le hemos dado la vuelta, por eso nosotros no podemos pensar sólo en los resultados electorales, sino en las estrategias de futuro, en las estrategias de país.

P. Pero usted se juega la supervivencia política.

R. Ganar las elecciones es muy importante, pero no vale todo. Cerrar un acuerdo político con otra gente [Esquerra Unida] con la que no compartes los idearios básicos no tiene sentido. Hay gente que insiste en que eso nos garantizaría dos o tres diputados en las Cortes Valencianas, pero ese no es nuestro objetivo. Nuestro objetivo es construir el valencianismo, la fuerza política que este país necesita: un nuevo referente de garantía valenciana. Soy consciente de que con esta decisión corremos un riesgo evidente.

P. En este II congreso, sin embargo ha planeado la figura de l'hereu (el sucesor). Y al final, usted ha consensuado una ejecutiva con oficialistas y críticos y ha dejado el tema abierto.

R. No creo que en esta formación, en caso de que yo me retirara, el Bloc aceptara como heredero aquella persona a la que yo le pusiera la mano encima y dijera: éste es l'hereu. La persona que sea mi sucesor se tendrá que haber ganado la confianza de la mayoría, tener capacidad de trabajo, la estima de la gente y sobre todo ideas y proyecto político. Siempre en sintonía con la mayoría.

P. Piensa que ahora se solapan más el valencianismo político y el cultural.

R. No, eso no ha cambiado. Hay un valencianismo social que va más allá del Bloc, que tiene más peso social en el sentido de que es un valencianismo de reivindicación cultural y lingüística. Y que luego se siente mejor representado por el PSOE o, incluso, por el PP. El proyecto del Bloc no pasa sólo por la reivindicación de la cultura y de la lengua, porque tan importante es eso como preocuparnos por la sociedad que tenemos, la educación o la economía del país. Las cosas ya no se pueden analizar como hace 20 años.

P. Eso supone que han ampliado su discurso y se dirigen a nuevas capas de votantes.

R. Buena parte del crecimiento del Bloc en 1999 fue de electores de nucleos urbanos que son, en buena medida, castellanohablantes y que lo votan por sus planteamientos de reivindicación social y económica. Y no tanto por las cuestiones de cultura y de lengua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de mayo de 2002