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GESTIÓN Y FORMACIÓN

La selección del directivo del futuro

La técnica del 'management audit' permite evaluar a un profesional en relación al mercado y calcular su potencial

Las vacas flacas y el alto coste que supone sustituir a un profesional están potenciando el management audit, una técnica que permite evaluar el perfil de un directivo, compararlo con el de sus colegas y planificar su desarrollo futuro. Aunque esta técnica no está todavía muy extendida en España, empresas como Cepsa o Amadeus ya la están utilizando.

Cepsa ha aplicado esta técnica en los últimos seis meses a una treintena de directivos y profesionales que están en el escalafón anterior

En la jerga de la consultoría y de las empresas aparece cada vez con más frecuencia el término management audit o management benchmarking, una técnica desarrollada para evaluar la situación profesional, comparándola con el mercado y la proyección futura de un directivo o un colectivo, con el fin de potenciar sus recursos y aumentar su motivación.

Las compañías se muestran poco propensas a acudir al mercado exterior para buscar profesionales, en parte por el alto coste que supone sustituir a un directivo -en torno a 1,5 veces el salario establecido para el que ya ocupa el puesto- y prefieren estudiar a sus propios empleados con objeto de decidir quiénes, en un futuro, pueden ocupar un puesto de responsabilidad. En estos casos, la nueva herramienta es especialmente útil porque permite establecer un diagnóstico muy aproximado sobre el comportamiento futuro en el ámbito laboral de una persona.

Así lo ha entendido Cepsa, una empresa que en los últimos seis meses ha aplicado esta técnica a una treintena de profesionales, parte de los cuales ocupan ya puestos de dirección y otros están en el escalón inmediatamente inferior, a punto de entrar en los planes de carrera o de sucesión que la compañía tiene diseñados. El objetivo, explica el director de selección y técnicas de recursos humanos, Juan Luis Miñarro, es 'chequear el ajuste con un puesto de dirección de una determinada persona'.

Las posibilidades que ofrece el management audit son mayores que las que proporciona el assesment center -una herramienta de evaluación frecuente en las grandes empresas- porque permite conocer la situación de otros profesionales de perfil similar en el mercado. Krista Walochik, directora general de NB Norman Broadbent señala la tercera como la parte más difícil desde el punto de vista técnico: 'Aquí, se trata de detectar e identificar de forma muy precisa los puntos fuertes y las áreas de desarrollo. Supone, además, realizar un pronóstico de la previsible evolución futura basándose en la combinación de la información sobre las ambiciones y motivaciones de la persona'.

Según Walochik este tipo de auditorías suele utilizarse en planes de sucesión, en situaciones de fusiones y adquisiciones y para lograr mayor cohesión de equipos directivos. La principal novedad de esta herramienta es que refleja la situación de un profesional en el sector. 'Hay un eje que hace referencia al entorno económico-político de la empresa, de manera que se analiza una función con todo lo que lleva aparejado: responsabilidades, grado de autonomía, remuneración, etcétera, y se coteja con lo que ocurre en el mercado', explica.

Además, el hecho de predecir el potencial y el desempeño futuro de alguien con una fiabilidad muy alta supone para las empresas reducir el riesgo en la elección de quienes ocuparán puestos de responsabilidad. La central de reservas de viajes Amadeus, una compañía multinacional y muy dispersa geográficamente, ha encontrado en el management audit un aliado para buscar, con criterios más objetivos, a sus jefes de oficinas internacionales (general managers). Para Dominic Mellonie, director regional de recursos humanos de Amadeus, es importante saber 'si una persona que quiere realizar una determinada función estará capacitada, en realidad, para llevarla a cabo'. La estrategia de la empresa en materia de carreras profesionales comienza en el reclutamiento. En ese momento, los candidatos con potencial son evaluados con el fin de comprobar su adecuación a las competencias previamente definidas. Antes de dar el siguiente paso, se examinan las posibilidades para darlo a través y las áreas que será necesario desarrollar par hacerlo con éxito a través del management audit.

En opinión de Walochik, los directivos actuales se encuentran en un momento muy difícil porque, por un lado, las estructuras organizativas son muy planas y se llega arriba en menos tiempo, pero, por otro 'también se tiene menos tiempo para lograr resultados'. El uso de esta herramienta acelera el proceso de identificación con los objetivos de la compañía y a la empresa le sirve, además, de contacto continuo con el mercado, para saber en qué áreas debe solventar los problemas.

La experiencia de Juan Luis Miñarro sugiere que la primera reacción de los directivos que van a ser sometidos a un managment audit es de inquietud. 'Por lo general surgen dudas sobre el objetivo y la gente se pregunta si será beneficioso o habrá algo detrás', explica. Una vez realizado, sin embargo, suelen mostrarse ansiosos por conocer los resultados puesto que, en opinión de este profesional, 'tendemos a mirarnos muy poco y nos conocemos muy poco en realidad'. La fase de feedback suele ser la más atractiva para los participantes. En general, 'se dan cuenta de que los resultados se ajustan con gran precisión a la realidad y, a partir de ahí se vuelven muy partidarios de esta técnica e incluso la recomiendan a otros compañeros'. Para Miñarro, resulta una vía importante de motivación y retención porque 'dentro de una compañía en la que trabajan 10.000 personas, sienten que no son un número más y que la organización cuenta con ellos'.

Un proceso sofisticado

Tanto las empresas que la han utilizado, como las consultoras que la aplican, reconocen que el management audit es un proceso complejo y sofisticado. Requiere la intervención de profesionales expertos en organización y gestión, que conozcan no sólo la empresa, sino el sector para que el dictamen sobre la situación profesional sea fiable. Además, es imprescindible un experto en diagnóstico profesional que cubra el concepto de proyección futura, especialista en el uso de técnicas de evaluación porque es habitual el uso de simuladores de gestión y de roll play. En opinión de los expertos, la adecuación estratégica debe realizarse conjuntamente con la alta dirección o con el consejo de administración, que son quienes determinan y definen los objetivos y planes estratégicos a largo plazo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 2002

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