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Reportaje:

El humor salpica al Rey

La caricatura de don Juan Carlos aparece en la serie animada '¡Qué bello es sobrevivir!', producida por Emilio Aragón

El humor se debilita en la televisión. La desaparición de El informal esta semana deja a Tele 5 sin una mirada satírica de la actualidad. La tira diaria ha dado paso a los resúmenes de otra realidad: la que se vive en la agitada casa de Gran Hermano. En su tercera entrega, el programa ha perdido parte de su esencia original. Ahora está trufado de elementos de La granja y de La radio, emitidos en cadenas extranjeras.

El informal desaparece por puro agotamiento. A sus espaldas tiene centenares de ediciones, tres millones de espectadores en la temporada pasada y un Premio Ondas. La productora, Globo Media, ha recibido de Tele 5 buenas palabras. 'Decir que quizá volvamos en septiembre es ambiguo', sostienen los creadores.

'Los personajes son tratados con respeto y buena intención', dicen los creadores de la serie

El informal se ha atrevido con todo. Los políticos, de todos los colores, han sido uno de sus blancos preferidos. Tampoco han eludido parodiar al propio Rey, una licencia que se han permitido igualmente Caiga quien caiga y La noche con Fuentes... y Cía. 'Siempre desde el respeto más absoluto', matiza un portavoz de Tele 5 al tiempo que subraya no tener constancia de haber recibido protestas del público. Lo contrario de lo ocurrido con el espacio Set de nit, de la televisión catalana TV-3.

En Tele 5, el Rey ha aparecido incluso en versión animada. En el capítulo del domingo pasado de la serie ¡Qué bello es sobrevivir! el dibujo de don Juan Carlos salía en la tribuna de un estadio deportivo acompañado por Aznar y saludando a los aficionados. Firmada por Anima2, productora presidida por Emilio Aragón, la serie retrata en clave de humor situaciones cotidianas de una familia tipo española. En ella se han colado personajes famosos como Bill Clinton, Luciano Pavarotti, Ana Botella o Anthony Hopkins. 'Son figuras relevantes de nuestra sociedad a las que hemos dado un trato simpático y lo más humano posible', dice el consejero delegado de Anima2, Nacho Fernández Vega. 'No se ofende a ningún personaje, es una serie muy blanca que no daña la imagen de nadie. Todo está hecho con respeto y buena intención', dice. Y no duda en avanzar cuál sería su reacción ante cualquier queja: 'Si nos hubiera llegado algún mensaje de que algo no es políticamente correcto, lo quitaríamos, pero no ha ocurrido'.

Más ruido han despertado las parodias del actor catalán Toni Albà, que desde enero de 2002 imita al Rey en Set de nit. Una caricatura que a mitad del pasado mes de febrero se vio envuelta en polémica después de que la Casa Real hiciera saber a TV-3 que estaba recibiendo muchas cartas y quejas de telespectadores de la cadena a propósito del tratamiento que se da a don Juan Carlos en el programa.

El caso llegó al Parlament de Catalunya, y en una comparecencia en la Cámara, el entonces director general de la Corporación Catalana de Radio y Televisión, Miquel Puig, explicó que la cadena también había recibido quejas al respecto y que había transmitido al equipo del programa que suavizara la caricatura. 'Los programas satíricos deben abordar el tema de la Monarquía con contención porque representa al Estado', dijo Puig.

El mensaje de la Casa Real a TV-3 no significó, sin embargo, la desaparición de esa parodia, aunque sí se ha espaciado la aparición del personaje. En el primer Set de nit tras la polémica, el pasado 18 de febrero, su director y presentador, Toni Soler, recordó a la audiencia que el programa se nutre de la 'realidad y las cosas reales'. Y dijo que el personaje del Rey seguiría saliendo.

Actor camaleónico, Toni Albà compone dos caricaturas más de personajes públicos en Set de nit: Aznar, que va traduciendo cada una de sus frases del castellano a un catalán inventado en la intimidad del plató, y Artur Mas, delfín de Jordi Pujol, al que caricaturiza con movimientos de autómata.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de abril de 2002