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Dos documentos ideológicos irreconciliables

Los socialistas guipuzcoanos, nucleados en torno al documento elaborado por Jesús Egiguren y filtrado a la prensa a principios de octubre, reconocían ayer en privado la coherencia de Redondo al mantener 'sus profundas convicciones' hasta el final. Pero consideraron que la situación actual de desencuentro no podía prolongarse. 'La hemorragia en la que estábamos sumidos no se podía seguir tratando con una tirita. Cuanto antes arreglemos esta crisis y definamos el futuro político e ideológico del partido, mejor', aseguraron ayer a este periódico.

Es cierto que muchos de los dirigentes que ayer tenían previsto tomar la palabra en la Ejecutiva iban a presentar una cuestión previa por el modo y las formas empleadas por Redondo para encauzar el debate abierto en el partido tras el fracaso de la conquista de Ajuria Enea con el PP el 13-M.

Fue Redondo quien encargó a Egiguren un documento base para el debate en una Conferencia Política que se iba a celebrar en noviembre, fue pospuesta a febrero y que nunca se llegará a celebrar. 'Triste desenlace para una conferencia que fue un compromiso de la propia dirección tras las elecciones', decían fuentes del sector crítico.

Para entonces, en sendos Comités Nacionales celebrados el 3 de junio y el 7 de octubre, el creciente descontento por la 'incapacidad de Redondo para ir separándose del PP y redefinir la estrategia del partido ante la nueva etapa política' comenzó a tomar forma. De nuevo aparecían las sensibilidades tradicionales del partido (vasquista, españolista). Diferencias que quedaban patentes en reuniones de la ejecutiva (9 de septiembre y otras). Conocido el documento de Egiguren, la dirección no lo admite y Redondo toma el compromiso de elaborar un nuevo documento 'utilizando como base el texto de Egiguren'.

Consulta popular

El texto de Egiguren admitía una posible consulta popular si se cumplían determinadas garantías democráticas y se hacía una 'pregunta clara' a los ciudadanos. El texto recogía un amplio análisis del modelo de Quebec y respondía a todas y cada una de las preguntas y reflexiones que periódicamente propone el nacionalismo.

Redondo evitó reunirse con su brazo derecho para intentar sintetizar su documento, que fue filtrado a la prensa el 1 de diciembre. El texto cerraba cualquier tipo de consulta a la sociedad y dejaba casi por imposible el acuerdo con el PNV.

La impaciencia en Guipúzcoa, pero también en sectores importantes de Vizcaya, crecía. Esta semana, Redondo, de manera atropellada y 'arrogante', anunciaba que la ejecutiva de ayer debía aprobar sólo su texto. Muchos dirigentes que lo debían de aprobar aún no lo tenían en sus manos, incluido su presidente Txiki Benegas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2001