Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Camacho renueva hasta 2004

'En teoría, como siempre, somos mejores que los contrarios. Claro que después...'

En su habitación del hotel Marriott, de Busan, al mediodía de ayer y en compañía del secretario general, Gerardo González, y el vicepresidente de la Federación, Juan Padrón, José Antonio Camacho cerró su renovación por dos años, hasta 2004. Fue apalabrada en Madrid poco antes del viaje y se perfiló horas antes del sorteo. El acuerdo mantiene las condiciones económicas del anterior más, a petición suya, un plus por partido ganado.

La renovación resultó un tanto sorprendente, pero Camacho mantiene que si España no pasa la primera fase él mismo se despedirá: 'Da igual. Si no pasamos, no sigo. Sería imposible trabajar a gusto'. El técnico murciano insistió en que su labor requiere 'continuidad', lo que sería una quimera si se tropieza antes de tiempo. También dejó claro que el que el acuerdo se divulgara precisamente ayer no obedecía a nada en particular. Ángel María Villar, el presidente de la Federación, no asistió a la reunión final. Fue Padrón quien le telefoneó para informarle.

Respecto a la competición, Camacho no tuvo reparos al afirmar: 'En teoría, como siempre, España es mejor que sus contrarios'. 'Claro que después...', añadió. Él deseaba el rival más fuerte posible para arrancar y, desde luego, Eslovenia no lo es. Ya es una tradición que España despegue a trompicones y, en su criterio, los jugadores necesitan fortalecer su mentalidad, lo que es más fácil ante un adversario de altos vuelos: 'Esta vez necesitamos empezar más calmados, pero teniendo en cuenta que a Eslovenia nos costó ganarle en el Europeo'. A Eslovenia la definió como un equipo bien cosido 'que ha sido capaz de eliminar a Rumania'. También subrayó el mal recuerdo que dejó Paraguay en el Mundial de Francia 98 y advirtió de que Suráfrica, con algunos de cuyos jugadores dijo haber hablado por teléfono, 'tiene muchas ganas'. 'Los tres van a correr muchísimo', enfatizó.

Respecto a no vérselas, en su caso, con los grandes favoritos hasta la final, Camacho volvió a mostrarse escéptico: 'Me da igual evitar a unos o a otros. Parece que no escarmentamos nunca. Debemos tener más respeto a los rivales porque sabemos que el nombre no juega, que antes de ser campeones hay que jugar'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de diciembre de 2001