Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Felipe de Borbón contrapone la tolerancia 'activa' de Tomás y Valiente a la persecución de la 'verdad única'

Felipe de Borbón abogó ayer en Valencia por el ejercicio de la tolerancia 'activa', basada 'en el reconocimiento de que los demás tienen derecho a tener sus propias opiniones, aunque no se compartan', y apeló al convencimiento de que 'las creencias están siempre sujetas a la crítica y el análisis permanente', durante la inauguración del nuevo edificio de la UNED que lleva el nombre del ex presidente del Tribunal Constitucional asesinado por ETA, Francisco Tomás y Valiente.

El Príncipe de Asturias recogió el legado de quien fuera su 'maestro' y verdadero promotor de este modelo de universidad hace 23 años, para recordar que Tomás y Valiente 'no era partidario de ninguna visión excluyente', sino que 'propugnaba aprender con modestia y relatividad a no perseguir la verdad única y total; sino verdades parciales, tal vez transitorias o pasajeras, pero no por ello menos fecundas'. Don Felipe, que se dirigió a la hija del magistrado como 'querida Carmen', subrayó que 'su recuerdo siempre presente es el mejor testimonio que la sociedad puede rendir a lo que representó en la vida académica e institucional de España'. Y puntualizó que el busto descubierto por la hija de Tomás y Valiente 'no es un elemento de decoración, sino expresión siempre presente de un hombre lúcido, bueno y trabajador'.

Felipe de Borbón quiso dejar clara la sinceridad de su presencia e insistió en que participar 'en este sencillo acto' constituye 'una tarea enormemente gratificante', puesto que la constitución de este centro valenciano que oferta 199 titulaciones para 6.000 alumnos, supone una 'ampliación de la oferta educativa', fruto siempre de 'la acertada colaboración de la Universidad con otras instituciones'.

Su presencia en el complejo educativo público de la Misericordia despertó la simpatía de los adolescentes de enseñanza secundaria, que lo recibieron con el jolgorio propio de la edad, mientras le vitoreaban y se agolpaban para darle la mano, a lo que Felipe de Borbón se prestó tranquilamente durante varios minutos.

Felipe de Borbón fue recibido por el vicepresidente de la Generalitat, José Luis Olivas -en sustitución del presidente Eduardo Zaplana, que se encuentra de viaje en México-, la delegada del Gobierno, Carmen Mas, el consejero de Educación, Manuel Tarancón, y la alcaldesa, Rita Barberá, que aprovechó el homenaje para recordar también al otro catedrático valenciano asesinado por ETA, Manuel Broseta, y al ex ministro catalán Ernest Lluch, cuando se cumple un año de su asesinato.

El director del centro, Javier Paniagua, cerró el acto con una imagen tan gráfica como diáfana para describir el talante de Tomás y Valiente, y narró una anécdota personal de un paseo vespertino con el magistrado el mismo año en que nació la democracia, en el que éste le confió: 'Éste puede ser un gran proyecto, haz de él una gran pasión'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2001