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Esquerra pregunta a los soberanistas de CDC dónde estaban cuando Pujol pactó con el PP

Esquerra Republicana (ERC) se considera víctima de una campaña de acoso por parte de Convergència Democràtica (CDC). Desde el entorno del conseller en cap, Artur Mas, se ha promovido el pasado fin de semana un manifiesto en el que se critica a ERC su indefinición entre CiU y el PSC y se le advierte de que ahora es el momento de 'hablar honestamente', de 'establecer prioridades y asumir riesgos'.

Los republicanos están relativamente habituados a recibir críticas desde la izquierda por su permanente resistencia a alinearse claramente en la oposición a CiU. Pero no están acostumbrados a ser criticados desde el ámbito nacionalista. Por eso el primer secretario de ERC, Josep Lluís Carod, reaccionó con dureza a la publicación ayer del citado manifiesto en el diario Avui. El manifiesto se titula Carod, ERC; ahora es hora de comenzar a escuchar a Mas y recrimina a los republicanos haber ofrecido un acuerdo parlamentario cuatripartito en vez de un frente nacionalista, un pacto bipartito CiU-ERC que pudiera sustituir a la vigente alianza CiU-PP.

'Esto es sencillamente impresentable', dijo Carod. 'Un chantaje público inadmisible, que denunciamos y condenamos'. Lo que indigna a ERC es que este manifiesto apareciera firmado por diputados y dirigentes de CiU, y haya sido promovido por altos cargos del Departamento de Presidencia, que dirige Artur Mas, secretario general de CDC. '¡Que escriban a Mas!', les respondió ayer Carod. '¿Dónde se ha visto que diputados y dirigentes de un partido escriban cartas al secretario general de otro para decirle que haga lo que su propio partido no hace?', agregó.

Carod aprovechó la ocasión para hurgar en lo que más duele a los firmantes del citado manifiesto, que se autodefinen como sector soberanista de CDC. Se trata de 300 miembros de CDC, encabezados por algunos diputados, como Meritxell Borràs, Carles Campuzano, Josep Rull, Vicenç Villatoro y Jordi Xuclà, el presidente de la federación de Barcelona de CDC, Joaquim Forn, y Maite Fandos, concejal en el Ayuntamiento de Barcelona. '¿Dónde estaban hace seis años, cuando Pujol firmó el pacto con el PP?', preguntó.

Este manifiesto no es el primer envite que recibe ERC desde el ámbito nacionalista y todo lleva a pensar que esta presión aumentará a medida que se acerquen las elecciones autonómicas.

Pero Carod reiteró ayer que la opción de ERC por la equidistancia se mantendrá. Que no se amilana lo indica, por ejemplo, que ayer ERC anunció que presentará una emnienda a la totalidad de los presupuestos que elabora el Gobierno de Pujol. El objetivo de la presión de CiU es, según Carod, muy evidente. 'Esta gente quiere cargar a ERC la culpa del pacto que ellos han hecho con el PP; quieren un cambio de pareja política, que les demos impunidad para acabar una legislatura que sólo pueden terminar yendo con los suyos, con el PP'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de octubre de 2001