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Magda Puyo dirige 'Tractat de blanques', comedia sobre la identidad

Fiel a su apuesta por la dramaturgia catalana contemporánea, la Sala Beckett ha estrenado Tractat de blanques, una obra de 1999 de Enric Nolla. Dirigida por Magda Puyo y protagonizada por Teresa Urroz, la pieza aborda el tema de la inmigración como excusa para hablar de la identidad y del 'extranjero y el fascista' que, según el autor, todos llevamos dentro. Se trata de una obra 'políticamente incorrecta', en opinión de Puyo, porque utiliza el humor para plantear temas muy dolorosos.

'Podría ser una tragedia, pero es una comedia; se establecen vasos comunicantes entre ambos géneros', apunta la directora. Y señala que, probablemente, los espectadores se reirán mucho con el espectáculo, pero al mismo tiempo se desagradarán a sí mismos por ser capaces de reírse de las cuestiones planteadas. Puyo y Urroz presentaron Tractat de blanques en el festival de Sitges de 2000 en forma de lectura dramatizada, y para preparar el estreno del espectáculo acabado han contado con la colaboración del autor. 'Los textos de Nolla son animales vivos. No son letras, sino ideas, imágenes y palabras', afirma Puyo.

Tractat de blanques presenta a una inmigrante que da instrucciones a una supuesta sustituta de su trabajo. En este ejercicio se va vaciando de su propia memoria, pues lo que pretende en realidad es dejar de ser ella misma, convertirse en otra para ser aceptada en su nuevo entorno. 'El gran conflicto del personaje es el de su identidad, cómo la hace desaparecer para poder pertenecer a algún sitio, formar parte de él', dice la directora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de octubre de 2001