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Quinta jornada de la Primera División | FÚTBOL

El vestuario se traga a 'Goiko'

El entrenador del Rayo, destituido tras cuatro derrotas y un 'chivatazo'

Sacudido por un pésimo balance de resultados (cuatro derrotas y un empate desde el comienzo de la Liga) y acorralado por un vestuario insurgente que no supo gestionar, el técnico del Rayo, Andoni Goikoetxea, fue destituido el sábado y se convirtió en el primer entrenador de la temporada que deja el puesto. Fue la propia presidenta del club, Teresa Rivero, quien comunicó la decisión a Goikoetxea tras la derrota contra el Espanyol, el sábado en Barcelona. Minutos antes de poner fin al cargo de su entrenador, la presidenta proclamó a la prensa que Goiko "seguirá siendo el entrenador del Rayo".

Goikoetxea leyó el martes pasado, en el diario ABC, que desde su propio vestuario surgía una voz crítica que se mantenía en el anonimato. Un jugador le acusaba de impartir órdenes tácticas sin sentido, de no motivar adecuadamente a la plantilla, y de ofrecer una mala preparación física, cosa que explicaba el cansancio del equipo. Goikoetxea se apresuró a responsabilizar "al chivato" de los males del Rayo y se concentró en emprender un pulso con los jugadores en lugar de preparar el partido contra el Espanyol. El viernes, en vísperas del partido,mantuvo un violento intercambio verbal con el portero Julen Lopetegui, en el aeropuerto de Barajas. El sábado, el Rayo cayó ante el Espanyol (3-1) y cuando el técnico hacía pensar en Lopetegui como el instigador de la revuelta, fuentes del propio club culparon "al número 14", Luis Cembranos, de encontrarse en el origen de las filtraciones. Ayer, el director general del Rayo, Álvaro Ruiz Mateos, desveló que Cembranos le había "pedido perdón" por criticar al entrenador a través de la prensa. Ruiz Mateos agradeció la honestidad de Cembranos, que reconoció lo sucedido cuando le preguntaron por ello: "Cembranos ha sido valiente porque ha pedido perdón al club".

Entretanto, y hasta que Cembranos admitió haber hecho las declaraciones que le imputaban, Goikoetxea se dedicó a acusar de conspiración a Lopetegui y al central Hernández. Al verse fuera de la lista de convocados contra el Espanyol, Hernández levantó la voz: "No volveré a entrenar con Goiko. Ha creado mal ambiente porque acusó a muchos jugadores de chivatos sin tener pruebas. No tiene cojones".

"De 25 jugadores hay 22 que no le soportaban", dijo un futbolista del Rayo ayer, en referencia a la relación que mantenía Goikoetxea con la plantilla.

El entrenador dijo que tenía la conciencia tranquila, ayer, en declaraciones a Efe: "Me marcho con la tranquilidad y la sensación de haber hecho todo lo que podía, de pensar sólo en trabajar y trabajar. En todos los partidos hemos hecho un fútbol francamente bueno, nos han fallado los resultados y hemos tenido muy mala suerte. Estoy contento con el trabajo y la actitud de una gran parte de la plantilla. Me voy mirando a la gente a la cara y no al suelo como hacen muchos. Hay cosas que han ocurrido y que no se pueden decir, ante las que desde luego he actuado como debía y he hecho lo que tenía que hacer. He mandado en el vestuario y he impedido que lo hiciesen otros por mi".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de octubre de 2001