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Verónica Forqué sitúa en el Madrid de 2000 'La tentación vive arriba'

La obra de teatro dirigida por la actriz llega ahora a la capital

La actriz Verónica Forqué sólo retenía en su retina una escena de la película La tentación vive arriba, de Billy Wilder, cuando Marilyn Monroe se agarra el vestido por el aire y deja al descubierto sus piernas. Una mítica imagen que bastó para que aceptase hacer la versión teatral, cuyo escenario traslada al Madrid actual. A esta ciudad llega la compañía tras una gira de un año que comenzó en Ponferrada (León).

En el invierno de 2000, con algunas copitas de más en el cuerpo, como Verónica Forqué confiesa, ésta se acercó a la productora Salbi Senante y le comentó que quería dirigir. Tres meses más tarde, el texto de La tentación vive arriba estaba en sus manos. 'Me lo pensé. No tenía claro si la primera vez debía hacer algo tan comercial y de encargo'. Leyó el texto de George Axelrod y lo encontró 'lleno de polvo', así que con los guionistas de El club de la comedia hizo una adaptación a la sociedad actual.

No son muchas las similitudes de su versión con la cinta de Billy Wilder. La censura de Hollywood obligó al cineasta austriaco a prescindir del 50% de la obra de Axelrod, estrenada en Broadway en 1955. Además la acción se ha trasladado del Nueva York de los años cincuenta al Madrid de 2000. El resultado, una obra 'divertida y directa', afirma.

La función, que se programa en el teatro Real Cinema, cuenta el conflicto de conciencia de un padre de familia (Antonio Molero) que permanece en Madrid mientras su mujer e hijo se van de vacaciones y una nueva vecina, una atractiva joven (Toni Acosta), irrumpe en su vida y ejerce una fuerte atracción sexual sobre él.

Candor

El candor y la ingenuidad que transmite Forqué a sus personajes también se evidencia en su versión. 'Es más inocente que la película, ya que Wilder tenía un punto de vista más sarcástico y ácido. Nos ha salido una obra muy naïf'.

Incluso, aunque la obra aborda el tema de la infidelidad, Forqué asegura que a su hija de 11 años le ha gustado mucho.

Para afrontar esta tarea, Forqué, quien consiguió un gran éxito en teatro con Bajarse al moro y ¡Ay, Carmela!, dice que se dejó llevar 'por las cosas que he ido aprendiendo sin darme cuenta a lo largo de muchos años de experiencia y también por la gracia de los actores y el texto'. El reparto lo completan Eva Insanta, Paloma Gómez, Ferrán Botifoll y Álvaro Roig.

Tras su debú como directora teatral, Forqué descarta convertirse en cineasta: 'No soy una persona tan osada'. Tiene ofertas para volver a dirigir teatro, 'nada concreto', aunque le cuesta comprometerse: 'Es muy duro, tienes la gira y es difícil hacerlo compatible con educar a una niña'.

Pero no tardará en claudicar pues, según confiesa, 'a partir de los cuarenta me gusta más mirar que que me miren'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de septiembre de 2001