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Reportaje:

La braza más joven y depurada

Francisco Moncho, un valenciano de 13 años campeón de España, tiene un talento innato para la natación

Puede que le importe un comino, pero si usted vive por la Carrera de San Luis, cerca de la avenida de la Plata, tiene un vecino que es un fenómeno, un chavalín que pica alto: campeón de España alevín de 100 metros braza; un nadador como la copa de un pino. De estos, no lo dude, salen pocos. Muy pocos. Francisco Moncho, de 13 años, es uno de ellos. Por uno de esos misterios de la naturaleza, de los genes o de lo que sea, Moncho domina uno de los estilos de la natación, la braza, con una facilidad pasmosa. 'Sí, es algo innato', dice Juanjo Romero, el entrenador de Moncho, del club Dom Bosco. 'Tiene la misma facilidad para la braza que Merche Peris para la espalda', cuenta Romero.

Situémonos. Merche Peris, de 16 años, es una de las promesas de la natación española, la llamada a tomar el relevo de Nina Jivanevskaia, española de origen ruso que ganó la medalla de bronce en la prueba de 100 espalda en los pasados Juegos Olímpicos de Sydney. Peris disputó su primera competición internacional absoluta - los campeonatos de Europa en piscina corta (25 metros) - el pasado mes de diciembre. Si su progresión continúa, será una de las bazas españolas en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Otro tanto le ocurre a Ignacio Capelo, nacido en 1983, especialista en crol. También valenciano. Ambos han disputado este mes el campeonato de Europa junior, que se celebró en Malta.

De la piscina del colegio Salesianos, del club Dom Bosco, también sale Francisco Moncho. Y algún otro, como Carlos Sanz, otro alevín a tener en cuenta. Este último se ha decantado por la mariposa, un estilo que odia la mayoría de chavales.

'Mido 1,77 y peso 64,700'. Moncho conoce su altura y peso de memoria. No es que el chaval esté obsesionado con su crecimiento ni con la línea. Es todo mucho más sencillo: ha sido convocado por el Consejo Superior de Deportes para un campus destinado a nadadores alevines. 'Hace poco pasó un reconocimiento médico. Por eso sabe cuánto mide y pesa', cuenta su entrenador. Por supuesto, también sabe su mejor marca: 1.15,99 en 100 metros braza, la mejor marca nacional de su edad.

A Juanjo Romero los ojos le hacen chiribitas hablando de Moncho. De su estilo, su carácter y compañerismo: 'No es nada engreído. Tiene los pies en el suelo. Sus compañeros están orgullosos de él'. Cualquier entrenador estaría orgulloso de un chaval que gana el campeonato autonómico después de tres semanas sin entrenarse debido a un constipado que le afectó a los bronquios y le produjo una otitis. Moncho suplicó cada día entrenarse para preparar el campeonato, que se disputó el pasado mes de junio. 'No', le contestó Romero un día tras otro: 'No, hasta que estés recuperado'. Recuperado, aunque sin entrenar, llegó al autonómico. 'Voy a hacer el ridículo, no me encuentro bien', soltó Moncho, que acabó nadando, ganando y batiendo el récord autonómico de su prueba favorita, los 100 braza. 'Imagínate qué hubiera hecho entrenando', le dijo a Romero. 'Imagínatelo tú', le respondió éste.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 2001