Reportaje:

Leganés, capital del flamenco nipón

El espectáculo 'Del alba al amanecer' ofrecerá arte jondo, creación exclusiva de artistas del país del sol naciente

Los duendes flamencos no paran de darnos sorpresas. Sabíamos que el arte jondo es cada vez más universal, puesto que desde hace muchos años se mueve con el mayor desparpajo lejos de nuestras fronteras y recorre el ancho mundo de norte a sur y de este a oeste. Sabíamos que en cualquier país donde hace acto de presencia seduce y convence sin gran esfuerzo, pero que en Japón es donde más, porque allí hay tablaos, hay escuelas y academias de baile y de toque, hay espectáculos, hay guitarrerías...

Y ahora, por sorpresa, Leganés pone la guinda con algo que hasta hoy mismo habríamos considerado impensable. En ese municipio madrileño, como quien dice a un paso de la Puerta del Sol, hoy, sábado, (en el Centro Cultural Rigoberta Menchú, en Zarzaquemada), y el martes, día 26 (en la Junta Municipal de Distrito de La Fortuna), tendremos ocasión de presenciar un espectáculo titulado Del alba al amanecer, realizado por japoneses. Un espectáculo flamenco, de creación japonesa e interpretado por profesionales del flamenco japoneses.

La intención del proyecto es crear un ciclo anual sólo para representaciones de fuera de España

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El Ayuntamiento de Leganés tiene la valentía de prestar su mecenazgo a un proyecto a todas luces insólito y arriesgado. Que si tiene éxito supondrá un importante tanto de prestigio para una gestión inteligente y creativa de la cultura, lo que en la actualidad no es moneda corriente ni mucho menos.

Con el asesoramiento artístico y la colaboración del Centro de Arte Flamenco y Danza Española Amor de Dios, lo que late en el fondo de este proyecto es la intención de crear un ciclo anual dedicado solamente a realizaciones flamencas creadas por artistas de fuera de España. Idea original, ciertamente, y que debe propiciar el conocimiento entre españoles de algo hoy casi ignorado por aquí, como es el flamenco que se hace por profesionales de otros países, que hay muchísimos más de los que pudiera pensarse. En 'lista de espera' para ediciones sucesivas, si llegan a tener lugar, hay brasileños, israelíes, franceses, mexicanos, noruegos, canadienses, alemanes, surafricanos, italianos, norteamericanos, argentinos, coreanos, británicos, venezolanos, finlandeses y un largo etcétera.

El dar cobertura a espectáculos de esta naturaleza es no sólo un acto de justicia -según nos dice Joaquín San Juan, director del Centro Amor de Dios-, sino además muy importante para los propios artistas, que dan un valor extraordinario, lógicamente, al reconocimiento en España de su arte.

Desde el alumbramiento público del flamenco, a finales del siglo XVIII, es un hecho incontestable que la presencia de aficionados extranjeros ha contribuido de forma primordial a la divulgación y el mantenimiento del mismo, que sin ella quizá no hubiera podido sobrevivir.

No sólo sobrevive, sino que además ha adquirido un auge sin precedentes, gran parte del cual se le debe a la influencia decisiva de los extranjeros. No solamente los aficionados, sino los artistas, gran número de personas nacidas fuera de España que han encontrado en el flamenco su forma de expresión artística y desarrollan carreras profesionales en medio de la dificultad añadida de la incomprensión de públicos, promotores, gestores y, también y ello es lamentable, artistas españoles. 'O nos acostumbramos a rasgos, fonaciones y maneras foráneas de entender lo flamenco', dice San Juan, 'apreciando lo bueno, lo malo y lo regular sin anteponer banderas localistas o nacionalistas, o difícil lo tendrá el flamenco en su devenir futuro, difícil lo tendremos todos'.

El espectáculo Del alba al amanecer pretende mostrarnos la concepción del flamenco de un grupo de artistas japoneses liderado por Mika Kato. Esta bailaora tuvo conocimiento del flamenco en la Universidad de Deportes de Japón, tiene grupo propio de baile -llamado Alba- desde 1993. Fue becada como estudiante de flamenco de 1996 a 1998 por el Ministerio de Cultura de su país, viniendo a realizar esos estudios al Centro Amor de Dios, en Madrid. Tiene, pues, como todos sus compañeros, experiencia profesional española, ya que no sólo cursaron aquí estudios, sino que han actuado en recintos como Casa Patas. Actualmente Mika Tako realiza en su país una importante labor pedagógica como maestra de danza española. Ahora le toca mostrar su valía ante los aficionados de Leganés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de junio de 2001.