Las hipotecas heredadas de la etapa de Juan Villalonga

La etapa de Juan Villalonga al frente de Telefónica se caracterizó por una política que buscó en la expansión, tanto internacional como en los negocios que explotaba la compañía, un fín en sí misma. Esa política se agudizó el ejercicio pasado con operaciones como la toma de control de las filiales latinoamericanas, la compra de medios de medios de comunicación tanto en Europa (Endemol) como en América Latina (Telefé, Azul o Atlántida Comunicaciones) y la adquisicíón de Lycos, entre otras sociedades de Internet.

El informe de Arthur Andersen pone de relieve esa fiebre compradora al poner en valor las adquisiciones y ampliaciones de capital realizadas el pasado año por Telefónica, evaluándolas en 2,1 billones de pesetas. Son las hipotecas que el grupo que ahora preside César Alierta deberá amortizar en los próximos años.

En las operaciones de 2000, el ranking lo encabeza la toma del 100% de la operadora de telefonía fija brasileña Telesp, que se valora en 744.643 millones; después, las operaciones relacionadas con Terra Networks (371.528 millones), Telefónica de Argentina (243.343 millones), CEI Citicorp (166.203 millones), Endemol (137.739 millones) y Telefónica del Perú (124.190 millones).

Importe triplicado

El importe de las compras de 2000 supone más que triplicar las adquisiciones realizadas en 1999 que se elevaron a 555.733 millones de pesetas, pese a que ya en ese año se llevaron a cabo importantes operaciones como la compra del 5% de Pearson (103.391 millones) -grupo editor de Expansión y Marca y con una participación del 30% de El Mundo- o las adquisiciones realizadas por Telefónica Media (330.086 millones de pesetas), a través de la que participa en Antena 3 y Vía Digital, entre otros.

Entre los datos del informe de los auditores, destaca que Telefónica destinó el pasado año 92.589 millones a la compra de participaciones del BBVA lo que, según el valor medio de los títulos del banco en 2000, supone el 1,12% del capital de la entidad financiera. Este porcentaje dista mucho del 3% que se comprometió a adquirir la operadora tras la alianza estratégica que selló con el banco en febrero del año pasado. El BBVA, que se comprometió a aumentar hasta el 10% su presencia en el capital de Telefónica, ni siquiera lo elevó en 2000.

Lo que no refleja la auditoría, en el capítulo de retribución a los consejeros, es la indemnización que recibió Villalonga por su salida pactada de la compañía. La remuneración total al consejo superó los 1.700 millones.

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