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Reportaje:

Obras en palacio

La restauración del Palau de la Generalitat llega a la galería gótica - El proyecto de rehabilitación de la casa dels Canonges toma como modelo la residencia del presidente de Finlandia

Se sabe cuándo empezaron las obras, pero se desconoce cuándo acabarán. El proyecto de 'reforma, restauración y rehabilitación' del Palau de la Generalitat fue presentado ayer, meses después del inicio de las obras, cuando han culminado o están en marcha o presupuestados trabajos por valor de más de 3.000 millones de pesetas.

No se trata sólo de restaurar el Palau de la Generalitat recuperando su valor como edificio histórico y dotándolo de la infraestructura funcional y de seguridad que exige el uso al que está dedicado. El proyecto, elaborado por el arquitecto Joan Rodón, alcanza también la casa dels Canonges y las vecinas casas Moxó y Morell.

Situadas en la calle de Sant Honorat, a la izquierda del Palau de la Generalitat, estas dos casas están siendo objeto de una profunda reforma para alojar en ellas una moderna oficina administrativa de 7.000 metros cuadrados. Las obras se iniciaron en noviembre del pasado año y, si nada falla, finalizarán en noviembre de 2002. Se prevé un coste de 1.490 millones. Allá irán todos los servicios administrativos que alberga ahora el Palau de la Generalitat, en el que, una vez realizado el traslado, se podrá actuar a fondo.

Y falta que le hace: 'Las actuaciones de adaptación funcional que se han realizado en el Palau de la Generalitat a lo largo del tiempo han desdibujado completamente el valor patrimonial de las estancias', se dice en la escueta documentación entregada ayer en la presentación del proyecto. Ante el micrófono, el arquitecto Rodón fue más explícito: 'Hay espacios históricos absolutamente triturados'.

Para la restauración del inmenso edificio, cuyo núcleo primigenio data de finales del siglo XIV, no existe proyecto, ni presupuesto, ni un plazo preestablecido. 'No se puede pensar en su recuperación', se lee en la documentación mencionada, 'sin hacer una reflexión profunda sobre cuáles son las funciones y las actividades que el edificio debe acoger, cuál tiene que ser la reorganización funcional y la distribución de los espacios, qué obras se deben realizar conjuntamente con las de recuperación patrimonial'. Y en eso se está: proyectando y reflexionando, labor que se realiza en estrecha colaboración con especialistas del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), que ya han participado en la restauración del Pati dels Tarongers -ya concluida, con un coste de 373 millones de pesetas- y en la de la galería Gótica -actualmente en curso, con un presupuesto de 458 millones.

El Palau será, pues, en el futuro, el gran centro de decisión y representación política, y se dejará la casa dels Canonges -en la calle del Bisbe- como espacio para actividades privadas y protocolorias del presidente de la Generalitat y de sus huéspedes. Esta casa constituye, nos dice el arquitecto, 'un grupo de pequeñas residencias organizadas, igual que los palacios urbanos del siglo XIV, en torno a un patio descubierto donde se encontraba el acceso a la planta noble; allí se instalaron los canónigos cuando abandonaron la vida claustral'.

Para la realización de la parte del proyecto relativa a la casa dels Canonges, Rodón se ha inspirado en el modelo finlandés, no en vano es autor, entre otras muchas obras, del Centro de Música de Helsinki: 'El funcionamiento de estas residencias', se dice en el resumen del proyecto entregado ayer, 'es parecido en espíritu y función al de una embajada, pero sin los servicios administrativos dirigidos al público. Una referencia reciente la tenemos en la residencia oficial del presidente de Finlandia. El arquitecto Pietilä construyó, a mitad de la década de 1980, un edificio de carácter altamente simbólico que contiene tanto el área totalmente privada del presidente como una parte que le permite alojar a visitantes ilustres, y también unos espacios aptos para recepciones y realización de actos'.

Víctima del temporalEl proyecto de residencia oficial del presidente catalán lo tiene Rodón 'terminado hasta el último tornillo'. Pero no hay fecha de ejecución: la culpa es de los temporales que azotaron Cataluña el pasado mes de junio y que causaron graves inundaciones. Jordi Pujol decidió entonces, según recordó ayer el secretario general de la Presidencia, Carles Duarte, que el dinero presupuestado para la reforma de la casa dels Canonges se destinara a sufragar las ayudas que la Administración autonómica habilitó para paliar los cuantiosos daños causados por el temporal: 1.305 millones, que nadie sabe cuándo se volverán a tener. El ambicioso proyecto de reforma, restauración y rehabilitación del Palau de la Generalitat avanza, pues, sin prisas y se espera que sin pausas, aunque nadie ha puesto fecha al final de las obras: 'El calendario de obras está completamente al margen de cualquier proceso electoral', señaló Duarte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de abril de 2001