MARCHA POR LA PAZ.
Unas 10.000 personas recorrieron ayer los 9 kilómetros que separan la localidad guipuzcoana de Oñati y el Santuario de Aránzazu en una marcha convocada por la diócesis donostiarra en favor de la paz, y en la que el obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, hizo un llamamiento al diálogo.


























































