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La oposición del Círculo teme que éste se descapitalice con la reforma

Pero los vientos expropiatorios amainaron (aunque la última palabra la tiene el Tribunal Supremo, que todavía no ha dictado sentencia sobre el último recurso interpuesto). Los distinguidos socios pudieron de este modo seguir disfrutando sin molestias de los elegantes salones modernistas, tanto más por cuanto, en concepto de indemnización por la ocupación de algunos de sus espacios en la reconstrucción del teatro siniestrado, cobraron 295 millones de pesetas.

Nuevos momentos de tensas negociaciones entre las dos instituciones se produjeron mientras se realizaba la obra. Según los nuevos planos del Liceo, se precisaba ocupar 1.873 metros cuadrados propiedad del Círculo. Para ello hubo que reformar las cocinas del club y dar acceso a una escalera a fin de que los socios pudieran utilizarla como salida de emergencia. El coste de estas reformas, pagadas con fondos públicos, fue de 127 millones de pesetas.

El dimisionario presidente del club, el galerista Joan Anton Maragall, ha planteado ahora realizar nuevas reformas, aprobadas durante la tumultuosa asamblea del 31 de enero, en la que se decidió la modificación estatutaria para posibilitar que las mujeres fueran socias. Esas reformas, que se realizarán en dos fases -la primera, con un coste estimado de unos 100 millones de pesetas, prevista para este verano-, han suscitado nuevas críticas entre la oposición, que se queja de la progresiva descapitalización del Círculo, sin más ingresos que los que percibe por cuotas. Efectivamente, la situación actual ya no es la de antes del incendio, cuando el alquiler de diversos espacios al teatro rentaba al club unos ingresos fijos de más de seis millones de pesetas al año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de abril de 2001