MOHAMED AITALLALI
'Poco se puede esperar de un Gobierno de derechas'
Mohamed Aitallali rompe en sollozos cuando, al recordar sus 47 días de encierro en la iglesia de Sant Agustí, su memoria se detiene en el momento en que hubo de ser hospitalizado durante 20 días por el decaimiento y los graves problemas de salud que le provocó una huelga de hambre de dos semanas. 'Tuve miedo, perdí 11 kilos y llegué a creer en un desenlace fatal', explicaba ayer. Aitallali, de 26 años y carpintero de profesión, no confía demasiado en que la protesta haya servido de mucho. 'Poco se puede esperar de un Gobierno de derechas', afirmaba el joven, que, como muchos de sus compatriotas, llegó a Barcelona con un sueño que se desvaneció al poco de pisar tierra firme tras un viaje en patera por el que pagó más de 100.000 pesetas.


























































