Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cientos de personas reclaman en las calles de Valencia y Alicante que se regularice a los inmigrantes

Cientos de inmigrantes salieron ayer a las calles de Alicante y Valencia para exigir la regularización de su situación el mismo día que finalizaba el plazo para que los ecuatorianos sin papeles solicitaran regresar a su país en un programa de retorno promovido por el Gobierno. La Delegación del Gobierno en la Comunidad ha recibido ya 1.340 solicitudes de regreso, una cifra que podría ascender varios centenares por las peticiones recogidas ayer. La principal asociación de ecuatorianos en la Comunidad insistió ayer en el rechazo a la oferta de retorno, cuya respuesta ha sido 'minoritaria'.

Valencia ha sido, hasta los últimos datos de la Delegación del Gobierno, con fecha del martes, la provincia que ha recogido un mayor número de solicitudes con 756. Por detrás está Alicante con 508 y Castellón con 76. En Valencia y Alicante, las oficinas de extranjeros contaban con sumar ayer, último día del plazo, un elevado número de peticiones. El incremento de peticiones será especialmente alto en Alicante, ya que la subdelegación del Gobierno ha ampliado el plazo de atención hasta el 9 de marzo para los ecuatorianos que hayan solicitado el retorno hasta ayer. Así, el subdelegado en Alicante, Luis Garrido, estimó que las peticiones en la provincia podrían acercarse al millar.

En Valencia, más de 400 personas unieron a través de una cadena humana la iglesia de Santo Tomás, donde se encuentran encerrados varias decenas de inmigrantes, con la Delegación del Gobierno para reclamar que se regularice su situación. En Alicante, fueron cerca de un millar quienes salieron a las calles céntricas de la ciudad, en una manifestación en contra de la Ley de Extranjería. La movilización, convocada por el colectivo de inmigrantes de Alicante y la Plataforma de Apoyo a los Inmigrantes, partió desde la estación de Renfe y desembocó en la plaza del Ayuntamiento. Durante el trayecto, los asistentes efectuaron cuatro paradas, donde los organizadores leyeron un manifiesto en el que condenaban la política de inmigración del Ejecutivo de Aznar. En su opinión, el nuevo texto legal 'no ha venido a resolver ninguna de las pretensiones de los inmigrantes, ni ha resuelto el problema de los empresarios', informa Rebeca Llorente.

Por otra parte, los diputados socialistas Antonio Torres y Nuria Espí se entrevistaron con la delegada del Gobierno, Carmen Mas, para abordar aspectos relacionados con la inmigración. Ambos solicitaron a la delegada su mediación para que plantee al Consell que se constituya el foro de la inmigración, entidad consultiva existente en otras comunidades, en la que participan todos los sectores relacionados con la inmigración. A esta petición sumaron la de dotar de recursos a los ayuntamientos para que puedan resolver necesidades de los trabajadores extranjeros mediante los equipos de ayuda social y pedir una mayor implicación a Bienestar Social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de marzo de 2001