El Festival de Arte Sonoro Zeppelin consolida su vocación de análisis y experimentación del ruido
El arte del ruido, el ruido convertido en arte, la antropología del ruido, el silencio como liberación del ruido. Bajo el lema Absolutely plugged (Absolutamente en línea), la cuarta edición del Festival de Arte Sonoro Zeppelín analizará y también recreará de forma lúdica el fenómeno del ruido y el sonido a lo largo de los próximos cinco días.
Las instalaciones sonoras, que este año ocupan una planta entera del CCCB, son el centro del festival, que en esta edición presenta como novedad el Mirador de sonidos, espacio dedicado a la audición de formas sonoras no artísticas comunes en el entorno humano cotidiano. Este espacio, con voluntad de antropología acústica, forma parte de un experimento en colaboración con el Instituto de Acústica del Centro Superior de Investigaciones Científicas para crear un atlas sonoro gigante.
En total se presentan siete instalaciones en el festival, dos de ellas de artistas españoles, el catalán Jordi Mitjà, que presenta la instalación Miss Silence, y el madrileño Lugan, pionero en el arte electrónico y sonoro, quien, ausente de Barcelona desde la década de 1970, presenta una retrospectiva de su trabajo, en el que figura un trío de grifos sonoros. Lugan reclamó ayer en la presentación del festival la participación del público, que considera 'fundamental' para completar su obra.
Las otras instalaciones sonoras pertenecen al francés Alexis Malbert, el colombiano Ricardo Arias, los alemanes Matthias Fitz y Tilman Küntzel y el británico Justin Bennett, quien ha creado un túnel de sonido con ruidos captados en Barcelona.
El festival cuenta, además, con una sección de cine y videocreaciones, un espacio de documentación sobre el arte sonoro, una muestra de creación digital visual y sonora, sesiones de conferencias y un seminario que se propone crear una teoría multidisciplinaria del ruido.
Los conciertos se han reducido este año a dos y se concentrarán en el sábado por la noche. El grupo Fiftyfifty mostrará con una orquesta de ordenadores la sinfonía colectiva creada durante la semana por el público en su laboratorio de ordenadores, y el activista del silencio Tres se dedicará a silenciar las fuentes de sonidos para alcanzar el 'silencio imposible'.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
‘Cachitos Nochevieja’ celebra los primeros 2000 con el canto del cisne de Sonia y Selena y una nueva ristra de rótulos irónicos
Estados Unidos busca sobrevivientes tras un ataque contra tres presuntas narcolanchas
El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
Trump retira de momento a la Guardia Nacional en Chicago, Los Ángeles y Portland tras un varapalo judicial
Lo más visto
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- La Audiencia Nacional avala la decisión de Robles de retirar el nombre de Franco a una bandera de la Legión
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- Crece el “analfabetismo religioso”: dos de cada diez catalanes no saben qué se celebra en Navidad




























































