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Reportaje:Liga ACB | BALONCESTO

La eterna juventud de Perasovic

A sus 36 años, el alero croata es el símbolo del Fuenlabrada y el máximo anotador del torneo español

En el pabellón Fernando Martín, de Fuenlabrada (Madrid), en cada partido del Jabones Pardo un aficionado muestra una pancarta: 'Gracias por un ascenso, una Copa del Rey, un play off y una Copa Korac'. El agradecimiento, aunque generalizado a todo el equipo, lleva una mención especial a Velimir Perasovic. El croata, que el viernes cumplió 36 años, llegó hace tres temporadas al conjunto fuenlabreño, que militaba en la Liga LEB, y se ha convertido en su símbolo, en el héroe. Con 24 puntos de media va camino de lograr su cuarto título de máximo anotador de la Liga ACB.

Perasovic, nacido en Split el 9 de febrero de 1965, es uno de los ejemplos de la escuela yugoslava de baloncesto pese a que llegó a este deporte casi por descarte. 'Elegí el fútbol. Empecé como delantero y me pasaron a la defensa. Era muy malo', recuerda. Así, a los 14 años, los ojeadores de la Jugoplastika se fijaron en él. A partir de ese momento aprendió los fundamentos del juego y esa virtud de casi todos los baloncestistas de la antigua Yugoslavia: una mentalidad competitiva y ganadora. 'Nos la enseñan en los entrenamientos', comenta. Además, tuvo la oportunidad de aprender de los grandes de la época: Delibasic, Kikanovic... 'Todos eran muy carismáticos, pero no tuve ningún ídolo en especial', advierte.

Perasovic, a los diez años de estar en la Jugoplástika, llegó a formar parte de uno de los mejores equipos de la historia. Dirigido por Bozidar Maljkovic y con Radja, Kukoc o Ivanovic, el actual técnico del Tau, el conjunto de Split ganó la Copa de Europa tres veces seguidas, de 1989 a 1991. 'Cambiamos la dinámica del juego. Antes, el Cibona de Zagreb había dominado basándose en el ataque. Nosotros empezamos a defender duro y a acercarnos a la NBA', sostiene. En esos tres títulos siempre hubo una víctima: el Barcelona. 'La presión era toda para ellos. Nunca íbamos de favoritos', justifica a los azulgrana. Uno de éstos, Epi, corrobora su versión: 'Éramos los dos mejores equipos, pero la Jugoplastika siempre llegó en mejor situación mental'.

En 1990 Perasovic integró otro cuadro histórico, la selección yugoslava que arrasó en el Campeonato del Mundo de Argentina. A las órdenes de Dusan Ivkovic, Petrovic, Kukoc, Divac, Komazec, Paspalj..., vencieron en las semifinales a Estados Unidos, que disponía de Mourning, Anderson o Gatling. ¿La mejor selección yugoslava? 'Es difícil de valorar', apunta.

Ya en 1992 fichó por el Dyc Breogán. 'Tuve una oferta de Panathinaikos pero no tenía tanto nombre como ahora y la oferta del Breogán me pareció buena', confiesa. Así logró por vez primera ser el máximo anotador de la Liga española. Después pasó cuatro temporadas en el Taugrés de Vitoria, con el que logró una Copa del Rey y una Recopa: 'Fue maravilloso'. El cariño que siente por el equipo vasco es patente. El pasado 29 de diciembre, el Jabones Pardo venció al Tau. 'Lo siento', les dijo a sus antiguos compañeros.

Con 32 años, Perasovic finalizó su contrato y hubo de buscarse otro club. Sorprendentemente, se enroló en el Fuenlabrada, de la categoría inferior.Al parecer, otros equipos pensaron que era un veterano que ya iba de vuelta. 'Jugué en la LEB. ¿Y qué? A mí no me molestó. Estoy muy agradecido al equipo y a la ciudad'. En su primer año, el equipo consiguió el ascenso, se clasificó para la Copa del Rey, se metió en los play-off y obtuvo plaza en la Copa Korac. Perasovic ha sido el máximo anotador liguero en las dos últimas campañas.

Ahora, a sus 36 años recién cumplidos, Perasovic mantiene un alto nivel. Tras 19 jornadas, ocupa la primera posición de los anotadores. Hay quien cree que incluso es mejor jugador que hace diez años: 'Ha adquirido mayor responsabilidad. Antes era un especialista en el tiro. Ahora sabe jugar al pívot, es buen pasador y mantiene una buena posición defensiva aunque no sea buen defensor', destaca Epi. El croata, por su parte, sólo le pone una palabra a su longevidad: 'Trabajo'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de febrero de 2001