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Nuevas protestas en Getafe por las vibraciones del soterramiento del tren

Vecinos de la calle Ferrocarril de Getafe y aledaños colocaron ayer numerosas pancartas en sus balcones para exigir 'soluciones urgentes a los problemas de vibraciones' que sufren desde que, hace dos meses, los trenes comenzaran a pasar bajo tierra. En las pancartas expuestas se puede leer, entre otros lemas: 'No a las vibraciones, sí a las soluciones', 'Comunidad miente, Ayuntamiento consiente' y 'Ayuntamiento, yo no miento; aquí vibramos y nos agrietamos'. Esta forma de protesta fue decidida en la asamblea de la plataforma de afectados por las obras del tren celebrada la noche del viernes en un abarrotado centro cívico de La Alhóndiga, donde se recogió el sentir generalizado de los vecinos del barrio de La Alhóndiga y San Isidro de Getafe.

El portavoz de la comisión de afectados, Joaquín Sánchez, dijo a Efe que 'en los últimos días las vibraciones han aumentado por la velocidad del tren, y la gente tiene cada vez más miedo', y que el informe elaborado por los técnicos da la razón a los vecinos.

En el estudio realizado por la Comunidad, el Ayuntamiento y las empresas constructoras que participaron en el soterramiento de las vías del tren se asegura que sólo dos viviendas tienen vibraciones por encima del nivel legal permitido. El informe, elaborado sobre un muestreo de doce casas, reconoce que en el resto también hay vibraciones, pero no aclara las causas.

Según un portavoz de los afectados, la conclusión es que 'un 16% de los vecinos tendrían vibraciones por encima de lo legal; un 34%, vibraciones al límite, y el resto, unas vibraciones soportables, pero que antes no tenían'.

Otro estudio

El compromiso adquirido fue la elaboración urgente de un nuevo estudio por parte de Renfe para revisar los raíles del tren por si el problema estuviera en las vías y 'a partir de eso hacer nuevas mediciones y que éstas se realicen en hora punta', señaló Joaquín Sánchez. Este nuevo estudio aún no se ha hecho público.

Los representantes de la comisión piensan acudir a la vía judicial si no se les soluciona el problema, porque entienden que 'son más de 400 las familias afectadas en el tramo que va desde la calle Leganés al Greco y zonas aledañas a las vías del ferrocarril'. A finales del año pasado, los vecinos entregaron unas 1.300 firmas de afectados en el Ayuntamiento.

En la asamblea celebrada el viernes, los vecinos recibieron el apoyo del Partido Popular y de Izquierda Unida, pero echaron en falta a los representantes del PSOE y al alcalde, el socialista Pedro Castro, a quienes los vecinos acusan de 'mentir y manipular los datos'.

Las obras del soterramiento del tren han costado 10.000 millones de pesetas, financiados a partes iguales entre la Comunidad y el Ayuntamiento de Getafe. Los problemas de vibraciones y grietas surgieron nada más inaugurarse las obras, el pasado 27 de noviembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 2001