Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
JORGE LÓPEZ - CENTROCAMPISTA DEL VILLARREAL

12 modos de alzar el balón

El riojano marca sendos goles de vaselina en las dos últimas jornadas

"Sé 12 maneras de levantar el balón del suelo". Jorge López (Logroño, 1978) es de esos futbolistas tan técnicos que mata el tiempo haciendo "chorradas con el balón". Por ejemplo, recibe un pase en profundidad de Víctor, encara al meta de la Real Sociedad Alberto y ¿qué hace?: levanta suavemente el cuero por encima de la estampa impotente del portero. Una semana antes, en el estadio Insular, Jorge López marcó otro bello gol de vaselina. "La vaselina es bonita, difícil y arriesgada porque si echas la pelota a las manos del portero, el público te mata", explica el centrocampista del Villarreal.Un tipo frío y analista: "Me fijo siempre en los porteros, por si juegan adelantados. Y también analizo a mi marcador. Si es zurdo, su punto débil es la derecha. Por ahí intento regatearlo", explica López, a quien se le reprocha lo de siempre en estos casos: que si le falta garra, que si defiende poco... "La técnica que Dios me ha dado es un don que se mejora, pero poco", dice Jorge. En cambio, el aspecto fìsico sí que tiene grandes posibilidades de progresión, asegura. Mide 1,83 metros y pesa 78 kilos. Su zancada es larga y mantiene una luminosa relación con el gol: siete el año pasado en el ascenso del Villarreal, y tres lleva en ésta. La cláusula de rescisión: 2.200 millones.

¿De dónde sale esta joya? De Logroño, del colegio de jesuitas de Loyola. El Villarreal lo fichó gratis en el verano de 1999. Quedó libre en el Logroñés, donde no quiso renovar previendo el declive económico que después se confirmó en el club riojano. Allí pasó una terrible campaña en blanco, maltratado por el entrenador, Marco Antonio Boronat, que lo castigó por no querer renovar. ¿Quién lo contrata tras una temporada sin jugar? El presidente del Villarreal, Fernando Roig, que se quedó con la copla después de que López, en su debú en Segunda, le marcara dos goles al Villarreal, en 1998. Simpatizante del Logroñés y del Atlético ("siempre me gustó Kiko"), atento a los futbolistas diferentes (Redondo, Ronaldo y Romario), admirador del Barça de Cruyff, Jorge preferiría no volver a toparse con Roberto Carlos ("se echa el balón adelante y es imposible de parar"). Se confiesa sensible, pacífico y un poco manirroto (su debilidad es la ropa). Empezó Derecho, pero el fútbol lo sacó de la universidad. Ahora cree estar de suerte. A su actual entrenador, Víctor Muñoz, "le gusta lo contrario de lo que fue como jugador. Se decanta por los jugadores técnicos", concluye Jorge López.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de diciembre de 2000