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La victoria judicial del ciudadano Constantino

A pesar de la condena a favor del rey, Atenas estima que es un triunfo sobre la institución monárquica

La sentencia por la cual Grecia (la República Helénica) deberá indemnizar, o devolver, a Constantino de Grecia por la expropiación indebida de tres propiedades inmobiliarias ha sido recibida en el país no como una victoria de la monarquía, sino como la constatación de que Constantino se ha tenido que despojar de su linaje real y acudir a los tribunales como un ciudadano más para poder obtener una compensación.Para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el Estado griego violó en 1994 el derecho a la propiedad del ciudadano Constantino de Grecia, que hasta 1973 desempeñó el trabajo de rey de los griegos. El ministro griego de Exteriores, Yorgos Papandreu, declaró nada más conocer la sentencia que, si bien se reconocía el derecho de Constantino a la propiedad, el mismo tribunal ha denegado el reconocimiento del status real, algo por lo que Constantino ha batallado durante décadas. "El rey está obligado a tener un nombre y un apellido como cualquier otro ciudadano", señaló un comunicado de Exteriores en Atenas.

Las tres propiedades en litigio eran el palacio de Tatoi y sus terrenos adyacentes (4.200 hectáreas), una finca en Polydendri, en Larissa, a unos 250 kilómetros de Atenas (3.360 hectáreas) y otra propiedad en la isla de Corfú, Mon Repos (23 hectáreas), que era utilizada como residencia de verano. El Gobierno griego había argumentado que los bienes y propiedades de Constantino de Grecia nunca habían pertenecido a la familia real griega, sino que habían sido cedidas para su uso por parte del Estado como, por ejemplo, sucede en el caso español con el palacio de la Zarzuela, residencia de los Reyes de España, y el Palacio Real de Madrid, donde se celebran actos oficiales como recepciones o cenas de gala y que, en ambos casos, pertenecen al Patrimonio Nacional y no a sus ocupantes.

Sin embargo, tal y como afirmaba ayer el diario ateniense en lengua inglesa Athens News, tanto el palacio de Tatoi como la finca de Polydendri fueron adquiridos por los antepasados de Constantino de Grecia, mientras que la propiedad de Mon Repos -en la cual nació el actual duque de Edimburgo y marido de Isabel II de Inglaterra- fue regalada en el siglo pasado al rey Jorge I por parte del Consejo Provincial de Corfú en reconocimiento a su papel para lograr que las islas del mar Egeo fueran incorporadas al reino de Grecia y no permanecieran bajo el Imperio Otomano.

Hace cinco años, Grecia perdió un caso similar ante el mismo tribunal; en este caso fue un ciudadano particular el que llevó al Estado griego a los tribunales por una expropiación. Atenas fue condenada a pagar una indemnización. Ahora ha sido nuevamente la demanda de un ciudadano particular la que ha derrotado a un Estado, porque la sentencia del tribunal especifica que los derechos violados son los de un ciudadano como propietario individual y no como miembro de una familia real.

El palacio de Tatoi, situado a unos veinte kilómetros al norte de Atenas, está íntimamente ligado a la historia de la Grecia moderna. Allí han nacido y han sido enterrados la mayor parte de sus monarcas. En sus jardines se encuentran enterrados, entre otros, los padres de la reina Sofía: el rey Pablo y la reina Federica. Tumbas que los reyes de España visitaron el 25 de mayo de 1998.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de noviembre de 2000